Este blog tiene el propósito de ser un cauce para la defensa de los derechos humanos, la denuncia de las injusticias, proponer soluciones que pudiera conocer y ayudar a quien lo necesite, en la medida de mis posibilidades.
domingo, 1 de mayo de 2011
UN GRAN ACONTECIMIENTO
miércoles, 27 de abril de 2011
BEATIFICACIÓN DE JUAN PABLO II
Jesús María Úriz
jueves, 14 de enero de 2010
El Papa: Ecología humana para la paz
Si respetamos la ecología humana también el medio ambiente en que vivimos tendrá beneficios y podremos consolidar la paz, porque el libro de la naturaleza es uno y es indivisible. Lo ha afirmado el Papa Benedicto XVI en el discurso que ha pronunciado en la tradicional audiencia a los miembros del Cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede para las felicitaciones del año nuevo. Ante los embajadores de los 178 países con los cuales la Santa Sede tiene relaciones diplomáticas, el Papa Benedicto XVI ha trazado un panorama sobre los problemas del planeta, haciendo referencia al mensaje de la Jornada Mundial por la Paz y su llamada a cuidar los frutos de la creación.
martes, 2 de diciembre de 2008
Algo más que una anécdota

El Gran Rabino Askenazi de Israel refirió el siguiente episodio. Durante la Segunda Guerra Mundial un joven matrimonio judío de Polonia fue deportado a un campo de concentración. Tenían un niño que, con el fin de salvarlo, confiaron a una familia católica de Cracovia, que lo aceptaron en casa con todo el cariño debido a un hijo. Cuando la familia polaca supo que los padres del niño habían muerto en Auschwitz, decidieron adoptarlo. Como primer paso pidieron al párroco bautizarle. El joven sacerdote, persona inteligente y abierta, se extrañó de que llegado a los ocho años no hubiera recibido el bautismo. La familia le explicó que el niño era de familia judía. Entonces preguntó el sacerdote si conocían la última voluntad de los padres: “Sí, la madre del niño nos dijo que, si no volvía, explicásemos a su hijo que era judío y que hiciese lo posible para ir a Israel”. “En este caso –concluyó el sacerdote-, no puedo bautizar al niño. Debemos respetar la voluntad de sus padres”.
El Gran Rabino Askenazi terminó diciendo: “Ese niño soy yo y el joven sacerdote se llamaba Karol Wojtyla.” (Del semanario polaco Tygodnik Katolicki).

