Hoy estamos recordando y celebrando un acontecimiento que pasó inadvertido para los historiadores romanos de la época. En Belén nacía un bebé sano y robusto al que pondrían por nombre Jesús, que significa El Que Salva o Salvador. Volvamos atrás unos meses. El emperador César Augusto había dictado un decreto ordenando el empadronamiento de todos los habitantes de su imperio en su lugar de origen. José, un joven judío, estaba desposado con María, una jovencita, prácticamente una adolescente. Todavía no vivían juntos según las costumbres de la época. María quedó en cinta y un ángel le anunció que el fruto de su vientre era Hijo de Dios. Tras dudas iniciales aceptó la voluntad de Dios. A pesar del avanzado estado de gestación de la madre iniciaron el viaje hacia Belén. Cuando llegaron al pueblo, había mucha gente que también había acudido para cumplir con el edicto romano. Entonces llegó la hora del parto. Todo el día pasaron tratando de encontrar hospedaje. No había sitio en la posada. Al caer la tarde, el hospedero tuvo compasión y les ofreció un lugar donde colocarse junto a los animales y un pesebre. Fue una larga madrugada. Ciertamente, para una madre primeriza y tan joven no fue fácil el parto. Cuando aparecieron los primeros rayos de luz del amanecer de aquel bendito día nacía el Hijo de Dios hecho hombre y nacido de mujer. El recinto se iluminó con una potente luz y hasta la mula y el buey salieron de su letargo y prestaban atención al recién nacido. Ángeles del Cielo anunciaron la buena nueva y pastores fueron los primeros en llegar a adorar al recién nacido llevando presentes propios de su trabajo. La noticia se extendió por diferentes lugares y otros acudieron a rendir homenaje al recién nacido. Entre ellos estaba este cronista que fue testigo de aquellos sucesos. Veinte siglos después, seguimos dando testimonio y celebrando aquel acontecimiento. Es posible que se haya perdido aquel espíritu navideño de nuestra infancia, que no seamos conscientes que la invasión comercial, una pérdida de fe, la aparición de unas fiestas sin contenido cristiano pongan en peligro la Navidad. Navidad es ser solidarios con los más necesitados, recordar a la familia de Nazareth, no olvidar que cuando creció nos ofreció un mensaje revolucionario que rompe con nuestros esquemas sociales. Feliz Navidad sí, pero no una felicidad impostada que es pasajera. Es necesario que sigamos dando testimonio de aquel rabí que ofreció por todos nosotros el supremo sacrificio de su vida. ¡¡Feliz Navidad!!
Este blog tiene el propósito de ser un cauce para la defensa de los derechos humanos, la denuncia de las injusticias, proponer soluciones que pudiera conocer y ayudar a quien lo necesite, en la medida de mis posibilidades.
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martes, 25 de diciembre de 2018
domingo, 24 de diciembre de 2017
LA NAVIDAD SEGÚN SAN FRANCISCO DE ASÍS
La celebración y recuerdo del Nacimiento del niño Jesús da razón de muchos sucesos y anécdotas a lo largo de la Historia. Hoy traemos a vuestra consideración algo que cuentan que sucedió en Rivotorto, en el año 1209. El 25 de diciembre de ese año cayó en viernes y los hermanos, en su ignorancia, se preguntaban si había que ayunar o no. Entonces fray Morico, uno de los primeros compañeros, se lo planteó a San Francisco y obtuvo esta respuesta: "Ese día hasta las paredes deberían comer carne y, si no pueden, habría que untarlas por fuera con ella".
La devoción de San Francisco por la fiesta de la Natividad de Cristo le venía, pues, ya desde los comienzos de su conversión y era tan grande que solía decir: "Si pudiera hablar con el emperador Federico II, le suplicaría que firmase un decreto obligando a todas las autoridades de las ciudades y a los señores de los castillos y villas a hacer que en Navidad todos sus súbditos echaran trigo y otras semillas por los caminos, para que, en un día tan especial, todas las aves tuvieran algo que comer. Y también pediría, por respeto al Hijo de Dios, reclinado por su madre en un pesebre, entre la mula y el buey, que se obligara esa noche a dar abundante pienso a nuestros hermanos bueyes y asnos. Por último rogaría que todos los pobres fuesen saciados por los ricos esa noche". Una justa petición que comparto con gusto.
domingo, 5 de marzo de 2017
LA CUARESMA
La Cuaresma da inicio al tiempo más fuerte del calendario litúrgico. Nos preparamos física y espiritualmente para participar en la Pascua. La celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo es el fundamento de nuestra fe. Son cuarenta días, en los cuales podemos meditar sobre la conversión, el pecado, la penitencia y el perdón. Comienza el Miércoles de Ceniza y finaliza antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. Es un tiempo para conocernos internamente. Acompañar a Cristo supone renunciar a parte de nosotros mismos para seguirle. No es fácil. La conversión supone cuestionar nuestro modo de vida, nuestras prioridades. La entrega a los más necesitados es una exigencia del amor. Caminamos a diario por el desierto de la incomprensión, del egoísmo, de la falta de compromiso. Las tentaciones nos acechan a la vuelta del camino. Sabemos que podemos contar con la ayuda del Espíritu Santo. Surgen las dudas. Nuestra fe y nuestras costumbres son criticadas diariamente en esta sociedad injusta. Muchos hermanos nuestros sufren persecución y debemos poner sordina a nuestro testimonio. No podemos seguir tristes. Es la Pascua del Señor. Hemos seguido a Jesús por los caminos de Palestina, le hemos escuchado hablar de perdón, de misericordia. Sus bienaventuranzas no fueron solo un consuelo en medio de nuestras aflicciones, sino además un exigente programa de vida. Su palabra es vida, es emoción, es esperanza. No habíamos escuchado palabras como aquellas que conmovían nuestro corazón. Ciertamente, es el hijo del carpintero, uno de nosotros. No olvidemos que también es el Hijo de Dios, enviado por el Padre para darnos la vida eterna en un mundo nuevo, sin penas ni tristezas. Ésta es nuestra fe y éste mi testimonio.
domingo, 27 de noviembre de 2016
COMIENZA EL ADVIENTO
El Adviento, que comienza hoy, es un tiempo de espera activa. Algo extraordinario va a ocurrir. Jesús, el Hijo de Dios encarnado, nace de una mujer. María, una jovencita bendecida por Dios que le ha otorgado sus dones, está esperando un hijo, tal como le había anunciado el Ángel. Estos días, la liturgia nos desconcierta. El sacerdote lleva ornamentos de color morado, que significa penitencia. Muchas personas muestran una alegría contenida mientras acompañan a María en su espera gozosa. Tenemos que poner todo nuestro empeño en la recuperación del verdadero sentido y significado de la Navidad que celebramos. Las calles se engalanan con luces anunciando una Navidad consumista donde no aparecen ni Jesús ni María. No es un consumo desordenado lo que debe movernos sino la solidaridad y cercanía con los más necesitados. Nos preparamos para recibir al Señor que viene. Vamos a hacer un hueco en nuestros corazones para tantas personas que no creen en la Navidad. Seamos como niños o ancianos para recuperar la familia. Esa familia que se reúne, al menos una vez al año, en Navidad. Que la corona de Adviento, cuyas velas encendemos, nos recuerde que el Señor es la luz que nos ilumine el camino. El Señor viene. Salgamos a recibirlo.
domingo, 17 de julio de 2016
18 DE JULIO DE 1936, 80 AÑOS DESPUÉS
El cruel enfrentamiento civil y militar que comenzó hace 80 años es una dura lección que hemos querido olvidar. Cerca de un millón de muertos, muchos de ellos asesinados sin causa alguna. Enfrentamiento entre hermanos donde la delación por causa de disputas personales se produjo con demasiada frecuencia. Es muy triste indagar sobre aquellos terribles sucesos que tuvieron causa y efecto en una división social que la República fomentó por sus errores. El 14 de abril de 1931 tuvieron lugar unas elecciones municipales cuyo recuento fue interrumpido por un golpe revolucionario que tuvo como consecuencia la proclamación de la República. La monarquía de Alfonso XIII había colapsado aunque la dictadura de Miguel Primo de Rivera tuvo aspectos positivos como el final de la Guerra de África y una situación social que empeoraría después. No hubo referéndums ni consultas a un pueblo que fue presa fácil de los agitadores. Una Constitución impuesta cuando todavía no existía el voto femenino favoreció a unos en perjuicio de los demás a quienes privó de sus derechos. Los valores republicanos nunca aparecieron. Y hubo elecciones que una vez ganaron las derechas y otra las izquierdas. El bando perdedor no acepta el resultado y hay enfrentamientos y persecuciones. 80 años después, España sigue dividida entre derechas e izquierdas. Tenemos un rey y ha habido elecciones que han ganado las derechas. La intolerancia de las izquierdas y la bisoñez de alguno de los nuevos actores ha producido un bloqueo político al que la democracia no da una solución. El PSOE, fracturado internamente, es incapaz de dar una respuesta que España necesita. Ni Pedro Sánchez ni Albert Rivera son los hombres de Estado que esta gran nación necesita para hacer frente a las necesidades actuales. La España de 2016 nada tiene que ver con la sociedad y los problemas de hace 80 años pero los políticos de entonces, con sus aciertos y errores fueron mejores que los actuales, presos de sus intereses. Cambiando la Historia no es como se aprende sino aprovechando sus lecciones. Que sepamos convivir en paz es mi deseo y mi esperanza.
jueves, 7 de julio de 2016
7 DE JULIO, SAN FERMÍN
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| Los gigantes de Pamplona bailan en la plaza del Ayuntamiento. |
Si preguntáramos a cada uno de los que nos visitan estos días para compartir estas fiestas con nosotros, las respuestas serían muy variadas. Somos un pueblo hospitalario, amante de nuestras tradiciones. Hay un programa oficial, con actos muy variados. El intento de nuestras autoridades municipales de poner un corsé y controlar nuestros gustos y aficiones está destinado al fracaso. La devoción al santo está profundamente arraigada entre nosotros. Nuestras fiestas acogen, en un todo armónico, actos religiosos y laicos. Hombre o mujer, niño o anciano, veterano o novato, todos pueden encontrar algo de su interés. La alegría puede ser contagiosa. Estos días, con pantalón, camisa blanca y pañuelo rojo podemos encontrar personas de variada condición social, de distintas razas y pueblos. Quienes hace días se enfrentaban en singular combate, ahora charlan amigablemente. Así podemos encontrar a personajes ilustres y a enviados de muchos medios informativos. La política queda, debe quedar, para otros momentos. Son los sanfermines, los sanfermines de Pamplona.
Esta mañana, en el primer encierro, los toros de Fuente Ymbro se abrieron paso entre los mozos y alguna moza, en veloz carrera hacia la plaza. El capotillo del santo aparecía una y otra vez para proteger a los corredores. Hoy, San Fermín es el protagonista en su día. No podemos concebir unos sanfermines sin San Fermín. En el programa de mano editado por el Ayuntamiento no aparecen gigantes ni cabezudos, ni niños con esa mirada atenta con la que van descubriendo un nuevo mundo con nuevas realidades. Cada cual elige su forma de participación en estas fiestas que alguien más ilustre que yo calificó como las mejores del mundo. No le llevaré la contraria.
domingo, 17 de abril de 2016
JORNADA DE LAS VOCACIONES NATIVAS
Hoy, domingo del Buen Pastor, la Iglesia celebra la Jornada por las Vocaciones Nativas. Trata de que seamos conscientes de la importancia de que surjan vocaciones en los países de misión. Nos remontamos a un pasado de siglos. La generosidad de muchos jóvenes europeos hacía que marcharan a lugares lejanos para anunciar el Evangelio y ayudar al desarrollo integral de la población. A lo largo de muchos años, la situación ha ido cambiando. En los países europeos, una sociedad que piensa solo en el día a día y en los intereses materiales educa olvidando los valores morales y el sentido trascendente de la vida. Unas familias desestructuradas no son lugar apropiado para que aparezcan vocaciones para el sacerdocio y la misión. De Bélgica y Holanda salían muchas vocaciones y en la actualidad hay una profunda crisis de fe. Mientras tanto, en el Tercer Mundo, la acción del Espíritu hace posible que crezcan el número de católicos y las ordenaciones sacerdotales. En los diez últimos años, la población en África ha crecido un 24% y los católicos un 41%; en Asia un 10% y un 20% respectivamente. Pidamos a Dios que envíe más obreros a cuidar la cosecha y recoger la mies. También nosotros, con nuestra falsa seguridad, somos tierra de misión. El lema de este año para la Jornada dice: "Te mira con pasión". Es Cristo que nos mira con misericordia, pero que espera mucho más de nosotros. Los sacerdotes nativos ven cómo sus compañeros son perseguidos y dan su vida, víctimas del martirio o de las enfermedades. Su testimonio y ejemplo deben servir para reactivar nuestras conciencias y aumentar nuestra fe y compromiso. Que no falte nuestra oración por las vocaciones y los sacerdotes nativos.
martes, 22 de marzo de 2016
JUEVES SANTO
Nos disponemos a celebrar, con gran solemnidad, la festividad del Jueves Santo. Los desfiles procesionales por nuestras calles tienen una amplia participación popular. Pueden considerarse como un anticipo de la Pascua. Reunido con sus apóstoles en una Última Cena, Jesús instituyó la Eucaristía, el sacramento del Cuerpo y la Sangre de Cristo bajo las especies de pan y vino. Tal es el amor que nos tiene que se queda con nosotros para guiarnos por el camino de la salvación. Todos estamos invitados a participar en la cena instituida por Jesús. En esta noche santa, Cristo nos deja su Cuerpo y su Sangre. Aceptemos este gran don con el firme compromiso de servir a nuestros hermanos. El evangelio de Juan que hoy vamos a escuchar y meditar nos narra el lavatorio de los pies. Jesús interrumpió la cena, se quitó el manto, se ciñó una toalla, echó agua en una palangana y se puso a lavar los pies de sus discípulos. Este hecho produjo sorpresa general, pues era una tarea propia de esclavos. Jesús nos da una lección que no somos capaces de entender. Éste es el mejor camino para seguir a Jesús: vivir como servidores unos de otros. Traicionado por Judas, uno de los doce, Jesús vive, conscientemente y de manera anticipada, su pasión y su muerte. En el Huerto de los Olivos, tendrá momentos de angustia difíciles de soportar, su soledad, su compromiso de cumplir la voluntad de Dios, su obediencia y su confianza en Él. Hoy iniciamos la fiesta de la "crisis pascual". Supone la lucha entre la muerte y la vida, que nunca fue absorbida por la muerte, pero sí combatida por ella. La noche del sábado de Gloria es el canto a la victoria, pero teñida de sangre y hoy es el himno a la lucha de quienes conseguimos la victoria porque nuestro arma es el amor.
domingo, 14 de febrero de 2016
CUARESMA Y MISERICORDIA
En este Año de la Misericordia, la Cuaresma tiene un significado especial. La misericordia de Dios se muestra generosa con nosotros. Sale a nuestro encuentro para perdonar nuestras faltas y debilidades. Debemos abrir nuestro corazón, en una entrega sin reservas. Dios es un padre que nos acepta como hijos suyos y nos cuida con amor. En este tiempo litúrgico, debemos vivir de un modo más intenso la misericordia del Señor. Son días para acercarnos a los que más necesitan nuestro apoyo y solidaridad. Nuestra conversión debe pasar por un cambio de actitud ante esta sociedad injusta. Nada nos puede ser ajeno en el sufrimiento de tantas personas que no pueden seguir el ritmo alocado de los tiempos. La Cuaresma es tiempo de reconciliación con Dios y con nuestros hermanos. De nada sirven las ceremonias litúrgicas a las que podamos acudir, si no somos capaces de responder positivamente a ese anciano o ese niño que nos interrogan con su mirada. El camino hacia la Pascua es difícil; tiene que suponer una renovación profunda, no solo en nuestro interior. La Iglesia nos pide que tengamos unas actitudes cristianas y sociales que nos ayuden a seguir el ejemplo de Cristo, cuando el pecado nos aleja de Dios. Vamos a detenernos un momento para conocer cómo hemos respondido a la misericordia de Dios, en la relación con nuestros hermanos. Nuestra actitud debe ser sincera para que, adecuadamente preparados, podamos celebrar los misterios pascuales.
domingo, 13 de diciembre de 2015
LA IMPORTANCIA DEL VOTO
Dentro de unos días, los españoles vamos a ser llamados para depositar nuestra papeleta de voto en una urna. Nuestra decisión no puede ser fruto de un arrebato momentáneo, ni de un afán justiciero que no es el momento, ni debe ser nuestro cometido. Las diferentes candidaturas pretenden regalarnos el oído con lo que creen que queremos escuchar. Algunos, no pudiendo ganar la partida, pretenden cambiar las reglas de juego. En estos difíciles momentos, en los que tantas cosas dependen de nuestra decisión, no es la hora de eludir responsabilidades, no acudiendo a votar, depositando un sobre vacío (voto en blanco) o una papeleta rota o con tachaduras (voto nulo). No es la mejor decisión, pero es nuestro derecho. Si decidimos participar, debemos hacerlo conscientes de nuestra responsabilidad. La campaña electoral poco nos ha aclarado de lo que realmente queremos saber. Convertida en la feria de las vanidades, hemos visto un desfile de belleza con poco contenido. No debemos elegir al más guapo, ni al que mejor habla, aunque tenga pocas cosas que decir; tampoco a quien parece estar en un zoco persa donde todo se compra y se vende hasta la dignidad. El Partido Popular es el partido del pueblo, que conoce bien nuestras necesidades y aspiraciones. Es una apuesta segura. Quedan muchas cosas por hacer y los ciudadanos son lo más importante. El PSOE ha hecho una mala campaña. Es una mala noticia. Partidos emergentes como Podemos (riesgo alto) o Ciudadanos (riesgo medio-bajo) tienen el inconveniente de dispersar el voto sin beneficio para nadie. Al elegir la papeleta no nos debemos fijar solo en el emblema del partido, sino también en los nombres de los candidatos que nos deben decir qué quieren hacer con nuestro voto y porqué debemos darles nuestra confianza. El día 20, todos a las urnas. Es nuestro derecho y nuestro deber.
sábado, 14 de noviembre de 2015
CON PROFUNDO DOLOR
Cuando, esta mañana, he conectado la radio para conocer los estrenos de cine de la semana, he escuchado la terrible noticia del asesinato, en París, de más de cien personas a quienes habían quitado la vida en nombre de Alá, el misericordioso. No podía entenderlo. La sensación que queda es de dolor e impotencia. Soy cristiano. Sigo a Cristo, Dios hecho hombre, que pasó por la vida haciendo el bien y dio su vida, en un supremo holocausto, por todos nosotros. Es una blasfemia invocar el santo nombre de Dios, mientras se asesina a personas indefensas. ¿Qué puedo hacer, como cristiano comprometido, en estos momentos de dolor y rabia contenida? Difícil respuesta. A estas alturas de mi vida, mi principal dedicación es ser testigo del Evangelio, denunciar las injusticias y violaciones de los derechos humanos que se producen a nuestro lado. El primer derecho, sin el cual los demás no tienen sentido, es el derecho a la vida. No hay nada que pueda justificar privar de la existencia a cualquiera de nuestros semejantes. Nuestro rechazo al terrorismo debe ser firme, sin dejar ninguna duda. En el pasado siglo, hace ya varias décadas, tuve la premonición de que, en el futuro, la principal amenaza para nuestra seguridad ya no iba a ser el comunismo sino que podría proceder de los países musulmanes. Temo que se esté cumpliendo. Árabes, judíos y cristianos compartimos un mismo Dios, aunque le pongamos un nombre distinto: Alá, Yahveh, Dios. También un mismo patriarca: Abraham. Es el momento de elevar juntos nuestras oraciones por la paz y el entendimiento entre todos.
lunes, 24 de agosto de 2015
NUESTRO PAN DE CADA DÍA
Las principales necesidades que tenemos los seres humanos son la comida, el vestido y un techo bajo el que guarecernos. Pertenezco a aquella generación que, en su infancia, pasó muchas privaciones. El plato único al día, ayuno obligado por la necesidad, era para muchos de nosotros una realidad cotidiana. Los años pasaron y la sociedad fue evolucionando. España vivió una gran transformación, con avances sociales que es justo reconocer. No solo debemos alimentar nuestros cuerpos, sino también nuestro espíritu. Tenemos que tener capacidad de discernimiento para poder distinguir el bien y el mal y esforzarnos en la búsqueda del bien común. Entre nosotros, viven personas con las que quizá nos cruzamos por la calle y tienen hambre y sed de justicia. Sus demandas merecen ser escuchadas. Cada día tiene sus propias inquietudes. Los diferentes medios informativos, en su afán de aumentar el número de seguidores, en ocasiones, dan demasiado espacio a hechos y opiniones que no lo merecen. Cada cual debe procurar formar su opinión basándose en sus propias experiencias y el conocimiento que va teniendo de la realidad. El apoyo a quien lo merezca y la crítica cuando así convenga, deben ser el pan nuestro de cada día en defensa de nuestros legítimos intereses. No debemos prestar más atención a quien más grite, hable mejor o sea más guapo. Todo esto es accidental y pasajero. Nuestra opinión, en ocasiones, es silenciada y secuestrada por políticos y creadores de opinión, que tienen intereses muy distintos a los nuestros. No quiero terminar dejando una sensación de pesimismo. Con esfuerzo y colaboración, podremos conseguir que el mundo sea un poco mejor.
domingo, 1 de diciembre de 2013
ADVIENTO, TIEMPO DE CONVERSIÓN
Con el tiempo de Adviento se inicia un nuevo año litúrgico. La Iglesia se prepara con nosotros para la Navidad permaneciendo vigilante y expectante ante la inminente llegada del redentor. Es un tiempo de penitencia y renovación interior. Llega el Señor con un mensaje de paz y de concordia. Nos trae la luz en medio de la permanente oscuridad en la que vivimos. Es una llamada a la conversión para alejar de nosotros el egoísmo, la indiferencia, el desamor y toda clase de pecado. El Adviento es tiempo de una gran esperanza en el futuro que llega con Cristo Salvador y Redentor del hombre. Son tiempos de zozobra e inseguridad que nos deben mover a cuestionarnos nuestra relación con Dios y con nuestros hermanos. Espera, venida y encuentro (con Dios), estos son los pilares sobre los que se fundamenta nuestra fe. Nos preparamos para la llegada de un Niño que nos trae un mensaje revolucionario: el amor como guía y camino para nuestra existencia. Ese Niño que pudiendo nacer en los mejores palacios eligió un lugar tan humilde como un establo donde, en los primeros momentos, unos pastores le adoraron y le dieron sus pequeñas ofrendas. Una lección que debemos aprender y un motivo de reflexión para nosotros. Caminemos pues hacia la luz. En Belén nacerá un niño, al que pondrán por nombre Jesús, pues salvará al mundo. Así lo anuncia el profeta. No sé hasta qué punto somos conscientes del cambio y renovación de nuestras vidas y comportamientos que necesitamos. Es el momento que abrir nuestras mentes y colaborar todos para que pueda ser realidad ese mundo nuevo, sin penas ni tristezas donde pueda triunfar el amor que nos trae ese Niño que nace en Belén.
viernes, 1 de noviembre de 2013
TODOS LOS SANTOS
Hoy es el día de Todos los Santos; personas, muchas veces anónimas, que por amor dedican de manera muchas veces desinteresada buena parte de su tiempo al servicio del bien común. Cada día nos podemos cruzar con ellas por la calle y en la escalera de nuestra casa. Nada las distingue en su apariencia, pero su vida es un ejemplo a seguir por todos nosotros. La Iglesia, a lo largo del Año Litúrgico nos propone a un grupo más reducido de santos para que sean nuestros modelos e intercesores, reconoce sus méritos, alaba su entrega incondicional a Cristo y a la Iglesia y pide su intercesión y ayuda. Las bienaventuranzas son un exigente programa de vida y rompen con nuestros esquemas sociales. Jesús dedica una especial atención a las personas sencillas, los pobres, los perseguidos por buscar y proponer un mundo mejor. Es nuestra fiesta, la de todos los que compartimos una misma fe y tratamos de vivir siguiendo las enseñanzas de Cristo. Son grandes las dificultades y muchos quedan por el camino. Pidamos al Espíritu Santo que nos ilumine para que sepamos hacer el bien, lejos de envidias y egoísmos que tanto abundan en esta sociedad. Es más importante dar que recibir; escuchar que presumir de elocuencia con palabras vacías carentes de sentido. Respondamos positivamente a la llamada de Dios y vayamos a su encuentro en la búsqueda de la verdadera felicidad.
CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS
La Iglesia ofrece sus oraciones y su intercesión por los difuntos no sólo en funerales y aniversarios, sino también, de manera especial en la conmemoración que hace en estas fechas de quienes duermen en el Señor; procura con esmero ayudarlos para que puedan participar en la comunidad de los ciudadanos del cielo. Las visitas a los cementerios son una forma muy adecuada de recordar a nuestros familiares y amigos nuestra cercanía y recuerdo. Es momento de ofrecer una oración por su descanso hasta la llegada de la definitiva resurrección.
domingo, 20 de octubre de 2013
DOMUND 2013
Hoy celebramos los cristianos el
DOMUND. Domingo Mundial de la Propagación de la Fe. Un día de homenaje y
recuerdo a tantos hombres y mujeres que movidos por su fe y compromiso con
Cristo dejaron sus hogares, a sus amigos, para ir a tierras lejanas para hacer
realidad una nueva evangelización. El
afortunado slogan de este año nos dice: FE+CARIDAD = MISION. Fe, caridad y amor
a los más necesitados son elementos muy necesarios para realizar con éxito la
importante misión que hemos encomendado a los misioneros. Ciertamente, la Iglesia, que envía a sus hijos más queridos a realizar tan encomiable labor, nos pide nuestra oración y solidaridad. El Cardenal Rouco Varela,
Arzobispo de Madrid, nos recuerda que "la Jornada del DOMUND es, sin duda,
ocasión privilegiada para avivar en nuestra Iglesia diocesana el auténtico
espíritu misionero que significa tener la mirada y el corazón completamente
abiertos a la Iglesia entera, extendida por toda la tierra, que espera de todos
y cada uno de sus hijos no cejar en el empeño de llevar la Buena Noticia de
Jesucristo a tantos hermanos nuestros que aún no lo conocen y no lo aman”.
El
Papa Francisco no ha dejado de destacar que la labor de la Iglesia no puede confundirse
con la de una ONG y destaca que a labor de los misioneros se hace “porque en su
corazón están bien vivas la fe y la caridad. Sin esa fe y esa caridad, es
decir, sin la presencia viva de Cristo en cada misionero, de poco serviría la
ayuda material y más aún: tal ayuda muy pronto se vería en peligro”. Nuestro
apoyo y solidaridad se manifiesta con nuestra oración y testimonio junto con
esa pequeña aportación material que es ciertamente importante y necesaria.
martes, 3 de septiembre de 2013
ESPERANZAS Y TEMORES AL COMIENZO DEL CURSO POLITICO
Con la llegada del mes de septiembre van volviendo las actividades habituales. Las vacaciones van quedando atrás. En nuestras tertulias recuperamos los viejos temas que nos acompañaban habitualmente. Un viejo adagio periodístico dice que las buenas noticias no son noticia. El drama de tantas personas sin trabajo ni futuro sigue siendo nuestro principal problema. El número de demandantes de empleo lleva ya varios meses descendiendo aunque la cifra será, durante mucho tiempo, muy importante. Una buena noticia. Es hora de mirar hacia adelante y con confianza, poner todos nuestro esfuerzo y solidaridad con los más necesitados. El tema de la corrupción nos ha hecho perder mucho tiempo en un inútil debate sobre donde hay más pillos y desaprensivos. Que los tribunales de justicia hagan su trabajo y tengan la última palabra."Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra", podemos leer en el Nuevo Testamento. Es hora de reformar estructuras y quitar todo lo viejo y caduco. Nuevas ideas para una nueva sociedad en constante evolución. Vuelve Gibraltar, la última colonia en territorio europeo. Un anacronismo en pleno siglo XXI. Es necesario diálogo y cooperación entre Gran Bretaña y España. No vamos por buen camino. No podemos olvidar Cataluña y tenemos que ofrecer a sus ciudadanos todo nuestro apoyo y solidaridad. Españoles son, por derecho, desde que España comenzó a existir hace ya tantos siglos. El deseo secesionista de algunos políticos, quizá por ambiciones personales, les lleva por una tortuosa senda a su perdición. Todavía hay tiempo para rectificar tan equivocado camino. Es propósito de este cronista ser testigo fiel de cuanto va aconteciendo. Gracias a los lectores que en lugares tan distantes del mundo me honran con su confianza. Es para mi un gran estímulo para continuar con esta tarea.
domingo, 21 de abril de 2013
ESPAÑA, DIVIDIDA
En el úlltimo siglo, España ha pasado momentos difíciles, situaciones de enfrentamientos que nos llevaron a una guerra entre hermanos tan sangrienta como inútil. España vivió los mejores momentos de su Historia cuando supo tener objetivos comunes. Allí estaban castellanos y navarros, vascos y aragoneses, que acudían a la llamada. Ahora, en medio de una gigantesca crisis económica, social y política que estamos padeciendo, mezquinos intereses aparecen sacando lo peor de personas a quienes compatriotas nuestros han dado su confianza. No es momento de duelos a garrotazos ni de fusilamientos al amanecer. La falta de liderazgo y de propuestas innovadoras está reduciendo el apoyo al Partido Socialista exObrero exEspañol y al Partido Popular. No es buena noticia la subida de grupos antisistema o que, a falta de mejor mensaje, se apuntan a lo que sea obviando el interés general de los ciudadanos. El retorno de la sopa de letras que tuvimos en la Transición es una mala noticia. El PSOE, amortizado Rubalcaba, que ha tenido un monumental fracaso a la hora de realizar una oposición constructiva y eficaz, es un nido de avispas donde pueden llegar los enfrentamientos personales más descarnados. El Partido Popular recibió el mandato electoral de levantar un país sumido en la ruina no sólo, ni principalmente, económica sino también moral. Demasiados titubeos y dudas para tomar algunas decisiones necesarias, aunque dolorosas, que no han sabido explicar. Es absolutamente necesario que volvamos a confiar en las instituciones democráticas y en las personas que las encarnan. Queremos saber quienes somos y a donde vamos. Necesitamos unos objetivos comunes que todos podamos compartir. Que nadie sea discriminado por ser rojo, azul o blanco ni perseguido por hablar nuestro idioma común. Es momento de superar divisiones y de aportar soluciones. Es la hora de la verdad.
jueves, 28 de marzo de 2013
EN EL DIA DE JUEVES SANTO
El Jueves Santo es un día muy importante dentro de las celebraciones de Semana Santa. Recordamos la institución de la Eucaristía en el día del amor fraterno y día también del sacerdocio ministerial. Jesús, que ya conocía lo que iba a pasar, se reúne para celebrar la cena de Pascua con sus discípulos. Es el supremo acto de amor. Con esta celebración damos comienzo al Triduo Pascual que nos introducirá en el gran misterio de la Pasión y Muerte de Cristo. Por nuestros pecados, un hombre inocente será torturado y víctima de un juez inicuo, condenado a muerte y muerte de cruz. De una manera inesperada, Jesús se despojó de su manto, se ciñó una toalla, cogió una jofaina y se puso a lavar los pies de los apóstoles. Hoy, en numerosos lugares, lo veremos realizar esta humilde tarea. Aparecerá con un rostro distinto, pero es el mismo Cristo que nos besa los pies y demuestra su amor y entrega a cada uno de nosotros. ¿Realmente somos capaces de vivir en comunidad, comulgar con nuestros hermanos? Demasiadas veces, nobles sentimientos no pueden aparecer en una sociedad injusta incapaz de amar, comprender y respetar. No digas que comulgas con Cristo si no amas a tus hermanos. Un recuerdo muy especial a los sacerdotes, cuya meritoria labor en situaciones muchas veces difíciles, no tiene el necesario reconocimiento social. Amigo, aunque estés de vacaciones, te pido que te detengas un momento a reflexionar sobre estas ideas que humidemente acabo de exponer. Si te pueden ser de alguna utilidad me sentiré reconocido. Esta es nuestra fe y éste mi testimonio.
domingo, 17 de febrero de 2013
CUARESMA, TIEMPO DE CONVERSIÓN
Con el Miércoles de Ceniza,
iniciamos un periodo de cuarenta días de preparación para la celebración gozosa
de la Pascua. El comienzo de la celebración de la Cuaresma fue hacia el siglo
IV, cuando se buscaba con la oración y la penitencia una profunda renovación de
la Iglesia. Es un tiempo de apertura a Dios
y a nuestros hermanos; un tiempo de reflexión sobre nuestra vida como
cristianos comprometidos en la transformación, no sólo personal, sino también
comunitaria. Estos días, la Iglesia nos exhorta a seguir un camino hacia Cristo
con la oración, la escucha de la Palabra de Dios y la realización de obras
buenas. Son actitudes para acercarnos más a Dios, del que nos alejamos por el
pecado. Estamos viviendo momentos difíciles que nos exigen una gran
responsabilidad. En este Año de la Fe, debemos hacer un mayor esfuerzo para
trabajar en la transformación de esta sociedad que parece dominada por el
pecado. “Convertíos y creed en el Evangelio” es una llamada apremiante que no
podemos rechazar. Una fe, no sólo espiritual, sino que podamos trasladarla a
nuestra vida personal y comunitaria. Somos como un rebaño de corderos acechados
por lobos. Nos acosan, nos hacen acusaciones falsas, nos persiguen, pero no podrán torcer
nuestro compromiso con Dios y con nuestros hermanos. Repasemos todas nuestras
experiencias para tratar de reconocer nuestros errores y carencias para poder arrepentirnos
y así prepararnos de una manera más profunda para la celebración de los
misterios pascuales. Esta es nuestra fe y éste mi compromiso.
jueves, 17 de enero de 2013
ENTRE EL TEMOR Y LA ESPERANZA
ESPAÑA EN LA ENCRUCIJADA
Ya han pasado más de dos semanas desde que
comenzó este año 2013. Pasados los momentos de los buenos propósitos para los
meses venideros vamos afrontando una realidad que no tiene tintes tan sombríos.
El nacionalismo catalán nos muestra su peor cara. Su desafío y desprecio a los
ciudadanos no puede tener premio. Los políticos están dando un pésimo ejemplo a
tantas personas que pasan dificultades para tener un plato en la mesa y un
techo bajo el que cobijarse. El Gobierno del Partido Popular se encontró con el
reto de levantar un país postrado tras la etapa socialista. Ante la grave situación
que encontró buena parte de su programa electoral tuvo que quedar guardado en
un cajón bajo llave. Ha realizado muchas reformas en el terreno económico y
laboral. Era y sigue siendo momento de fijar prioridades, gobernar con justicia
y renovar nuestras estructuras sociales y económicas para atender las necesidades
que traerá un futuro que ya podemos mirar con esperanza. Son muchos los
sacrificios que todos estamos haciendo. Los medios des-informativos buscando un
titular llamativo y una atención que no merecen, destacan casos de personas con
conductas que merecen reproche social y una justa indignación. Pongamos más el
acento en lo positivo, en los avances en la ciencia y la investigación, en el
esfuerzo colectivo, en tantas personas que dan lo mejor de sí mismos al
servicio de los demás. Es la hora de las grandes decisiones, pero también de
apoyar los pequeños esfuerzos de cada uno de nosotros en la vida diaria. Creo
sinceramente que merecemos tener esperanza. Tras la oscura noche amanece cada
día. Construyamos juntos el futuro. Con la convicción de que nuestro esfuerzo
dará sus frutos. Este es mi compromiso.
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