No podemos construir en España una democracia sin demócratas. Esta es una especie que se está extinguiendo entre nosotros. Meses después de las elecciones nos encontramos en un bloqueo político por la intolerancia de unos, el desprecio del adversario político de otros y la sinrazón que como un cuervo vuela sobre nosotros. Se afirma, sin ningún rubor, que el voto de los ciudadanos es puramente instrumental sin valor. La política se decide así, no en debates públicos en el Parlamento, sino en una especie de mercadeo donde, en secreto, se cruzan ofertas y contraofertas, papeles secretos. No podemos consentir que se diga que el candidato que obtuvo más votos y diputados ha perdido las elecciones porque sea víctima de intrigas de despacho y pactos hechos en reuniones clandestinas. La política puede hacerse con nobleza, tratando que buscar lo mejor para el pueblo, antes que nuestras legítimas aspiraciones. Los ciudadanos para ejercer su derecho de voto tienen que tener claro lo que votan sin trampas ni engaños. Tenemos que distinguir el programa electoral, que no pasa de ser un catálogo de intenciones, del programa de investidura que, sin traicionar los principios, puede contener aportaciones de quienes ofrecen su apoyo. Una vez conocida la realidad, el programa de gobierno debe conciliar los intereses de la mayoría de los ciudadanos, en orden al bien común. Los debates electorales son interesantes, pero no pueden convertirse en combates de boxeo donde se trate de noquear al adversario. Nuevos actores han aparecido en esta farsa en la que se ha convertido la política en España. El afán de Pedro Sánchez por ser presidente, aún en perjuicio de la justicia, es terrible. Perdió las elecciones, obteniendo un pésimo resultado para sus aspiraciones. No es nuestro progreso lo que le mueve, sino el poder y su enemistad con el presidente en funciones Rajoy a quien ve como un obstáculo en su camino. Albert Ribera no encuentra su sitio. Podemos es un partido revolucionario cuyos fines últimos desconocemos. El Partido Popular promueve la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos. Mariano Rajoy tiene mi confianza y siempre lo defenderé ante los injustos ataques de un Sánchez que entiende la democracia a su manera.
Este blog tiene el propósito de ser un cauce para la defensa de los derechos humanos, la denuncia de las injusticias, proponer soluciones que pudiera conocer y ayudar a quien lo necesite, en la medida de mis posibilidades.
Mostrando entradas con la etiqueta CORRUPCION. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CORRUPCION. Mostrar todas las entradas
miércoles, 27 de abril de 2016
lunes, 21 de diciembre de 2015
20D: AL DÍA SIGUIENTE
Ha pasado la jornada electoral y la imagen que queda de España es multicolor. No es signo de alegría sino de serenidad, aunque sea impostada, ante los retos que se nos presentan. Entrar en el análisis de los motivos que han llevado a millones de españoles a cambiar su voto, aun en contra de sus propios intereses, queda para más adelante. Han faltado en esta campaña propuestas realizables, por encima de eslóganes que tanto servían para un roto que para un descosido. Ninguna oferta novedosa para afrontar los retos a los que nos enfrentamos. No es lícito y puede ir en contra de nuestros intereses, votar por despecho o venganza. Cuando la imagen que muestra no nos gusta, nunca será la solución romper el espejo. Votar en contra de puede llevarnos a cometer errores que deberemos lamentar, aunque agua pasada no mueve molino. El Partido Popular ha tenido en contra una campaña brutal e injusta en la que la primera víctima ha sido la verdad. La cuerda de presos, propia de tiempos medievales ha vuelto mezclando a justos e injustos. Los socialistas, sin decidirse a hacer esa renovación interna y de proyecto político que tanto piden para los demás, siguen hundiéndose en la mediocridad, pretendiendo un poder que los electores les han negado. Un solo diputado socialista en Navarra es una mala noticia para los navarros. Es necesario, en España, un partido socialdemócrata fuerte, capaz de hacer frente a las necesidades de una sociedad moderna y europea. El PSOE, con una dura crisis de liderazgo y dividido internamente, no ha sabido ocupar ese puesto. Ciudadanos quiere situarse en un centro imaginario, pero tendrá de decidirse. Podemos es un globo que se ha inflado demasiado. Ha recibido votos prestados que debe devolver. El falso dilema entre partidos nuevos y viejos nos ha llevado a levantar un partido revolucionario, propio de los tiempos de Lenin. Pasan del agipró callejero (agitación y propaganda) a un parlamento democrático. Aunque disfrazados de corderos, ya empiezan a asomar la patita. Suponen un riesgo muy serio. De verdad.
domingo, 25 de octubre de 2015
TIEMPOS DE DIFICULTADES
El tiempo pasa, aunque no nos demos cuenta. No podemos negar una realidad que cada cual ve desde su particular punto de vista. En demasiadas ocasiones somos injustos y nos equivocamos en nuestro juicio. Es cierto que tenemos que ser exigentes en defensa de nuestros derechos y cumplidores de nuestras obligaciones. Para exigir antes hay que dar. La responsabilidad que tenemos de nuestros actos nos debe servir para medir sus consecuencias. Disueltas las Cortes Generales, los políticos nos ofrecen su mercancía, a veces averiada, en una España convertida en un zoco árabe, un gran mercado donde todo se compra y se vende hasta el honor. Al enemigo ni agua. Debemos desterrar esta equivocada idea. En una acepción noble de la palabra política no hay enemigos; solo rivales y proyectos distintos. El Partido Popular cuando llegó al Gobierno se encontró una España arruinada, a merced de las tempestades. La tarea que había que realizar para enderezar esa situación era ciclópea. Mariano Rajoy no es un hombre guapo, ni tiene una palabra cautivadora, pero ha sido un buen gestor. Los españoles hemos recuperado un lugar en la historia, que habíamos perdido en manos de los socialistas. Todo lo logrado puede perderse. La palabra cambio que nos cautivó hace tantos años ahora se utiliza para fines perversos. Es de sabios ver lo que haya sido acertado, para conservarlo y mejorarlo si es preciso. Nuestras propuestas deben estar al servicio del bien común y de la búsqueda de soluciones a nuevos problemas. Cada época tiene sus propios retos. Es cierto, tenemos dificultades. Ahora, debemos mirar al frente y otorgar o negar nuestra confianza. No estamos en una pasarela de moda, buscando al más guapo ni tratamos de encontrar al mejor orador que nos pueda engañar con sus palabras. Va a ser una decisión difícil. Qué decir de Pedro Sánchez que ofrece un mensaje caduco, que incluye violaciones de nuestros derechos como ciudadanos y eliminación de nuestras libertades, volviendo a hechos pasados que debemos recordar, sí, pero para que no vuelvan a ocurrir. A Albert Rivera hay que decirle que no basta una cara bonita y palabras huecas. Tiene mucho que aprender. Pablo Iglesias no tiene sitio ni aunque le ayude Diógenes con su candil. Su mercancía está averiada y los españoles jugamos en otra liga.
domingo, 13 de septiembre de 2015
GOLPE DE ESTADO EN CATALUÑA
La convivencia entre las personas, en paz y concordia, está basada en la aceptación de una serie de reglas y principios. El imperio de la ley es absolutamente necesario. De lo contrario, seríamos peores que los animales en la selva, que se guían por un instinto de autoprotección y supervivencia. El pueblo de Cataluña está dividido por culpa de unos políticos irresponsables, en dos partes irreconciliables. Por un lado, Artur Mas, cazado en su propia trampa, está a merced de los secesionistas, que sin ningún sonrojo, ya hablan de una república catalana. Juguete roto, se esconde tratando de eludir su responsabilidad por la pésima gestión de los asuntos propios de la república. Tienen a su disposición todos los medios públicos de comunicación de Cataluña y la complicidad de los privados, como altavoz de sus propuestas. Los defensores de la democracia en Cataluña aparecen divididos y no se expresan con la claridad y contundencia que sería necesaria. Están en clara inferioridad de medios frente a los secesionistas. Qué queda de aquellos que, hace no tantos años, pedían libertad y estatuto de autonomía. Ya no hay libertad en Cataluña y el Estatut ha cargado a todos de cadenas. En estas elecciones, nadie habla del futuro que nos espera. La proclamación de independencia no es un bálsamo milagroso que cure todos los males. Todo lo contrario. Es un golpe de estado contra la Constitución y el Estatuto de autonomía. Ante este acto ilegítimo, el Gobierno (español, por supuesto), debe tomar todas las medidas necesarias para restaurar la legalidad y la integridad territorial. Los edificios e instalaciones más sensibles deben ser protegidos a toda costa. En los organismos internacionales, están los estados así reconocidos. Si se separa, Cataluña no solamente quedaría fuera de la Unión Europea sino también de Naciones Unidas y todos sus organismos. Ésta es la dura realidad que ocultan los secesionistas. Quien diga lo contrario. miente.
domingo, 30 de agosto de 2015
UN HOMBRE DE PALABRA
Una de las características más importantes de los seres vivos es la posibilidad que tienen de comunicarse. Los seres humanos podemos hacerlo de forma oral y escrita. El lenguaje es el medio de comunicación de los seres inteligentes y lo utilizamos principalmente para expresar sentimientos e ideas. Nuestra sociedad debe apoyarse en el ejercicio del derecho a una información veraz y un conocimiento puntual de los hechos que nos pueden afectar. Pocas veces es posible. Una buena formación moral es necesaria. En nuestros pueblos, se valoraba mucho que dijeran de nuestro vecino o conocido que era un hombre (o mujer) de palabra. En los intercambios comerciales no era necesario un documento escrito. Un apretón de manos y la palabra era suficiente. Los tiempos cambian y no siempre para bien. En la actualidad, sentimos que el fraude, el engaño que se produce con frecuencia, ha erosionado nuestra confianza en personas e instituciones. Esa desconfianza nos paraliza y no siempre está justificada. Naturalmente, debemos dar ejemplo con nuestra propia sinceridad. No apresurarnos en el juicio, ni sacar conclusiones precipitadas es adecuado consejo. Una buena formación moral es necesaria. La capacidad de discernimiento entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, además de una completa información de los hechos y circunstancias nos pueden llevar a un juicio más acertado. Los ciudadanos no podemos quedarnos atrapados por las pequeñas anécdotas de cada día. Miremos al futuro con esperanza. Cuando llegue la hora de la siega, será el momento de separar el trigo de la cizaña. Mientras tanto, la vida nos ofrece muchas posibilidades. Nuestra opinión bien formada puede ser mucho más importante que la de quienes tanto salen en la tele, la radio o en los periódicos. Palabra.
domingo, 25 de enero de 2015
GRECIA, ENTRE EL TEMOR Y LA ESPERANZA
Los griegos acuden hoy a los colegios electorales
para depositar su papeleta en las urnas. Se sienten desorientados. Su
situación, fruto de unas políticas equivocadas y unos gobiernos incompetentes,
es mala. La resignación es mala consejera y la oportunidad de cambio supone un
riesgo que no se sienten capaces de apreciar en su justo valor. Cambiar,
¿para qué? Han sufrido una medicina de caballo, pero quizá y escribo quizá, el
cambio prometido no sea más que una ilusión efímera, pasajera que oculte una
realidad que nos espera, no sólo a los griegos sino a todos los europeos si
nuestra decisión es equivocada. La Corte de los milagros no existe, ni
soluciones mágicas para problemas complejos. Quiero expresar mi sincero deseo
de que los electores griegos acierten en su decisión. Desde España, seguimos
con interés un proceso electoral que a todos nos afecta aunque no podamos
intervenir. Vaya para Grecia y los griegos nuestro apoyo y solidaridad. Su
suerte, buena o mala, puede ser la nuestra. Grecia no es España, ni Syriza es
Podemos. España está saliendo, gracias a nuestros sacrificios y unas políticas
valientes y arriesgadas, de una larga crisis. Pablo Iglesias es un novato en
política, que nos regala los oídos con propuestas que cambia cada día por
ilusorias e impracticables. Es cierto que los programas electorales no se
cumplen en su integridad, pero al menos hay que pedirles cierta coherencia.
Gobernar es tomar decisiones, establecer prioridades. El buen gobernante debe
pensar en los intereses de todos, no sólo de los que le han votado. La
España de Podemos no es real y el despertar, tras las elecciones,
si la decisión de los griegos hoy y la nuestra dentro de poco tiempo
no es acertada, puede ser el comienzo de la verdadera pesadilla. No
pretendo apelar al miedo, no es mi estilo. Yo denuncio los juicios paralelos,
las decisiones condicionadas por intereses económicos de algunos medios
informativos y cadenas de TV. Servir el interés común puede ser una utopía inalcanzable,
pero debe ser una exigencia de quienes somos lectores, espectadores, actores y
víctimas, en definitiva, de esta representación en la que se ha convertido la
sociedad en la que vivimos.
domingo, 16 de noviembre de 2014
UN DIA DE NOVIEMBRE
Muchas cosas están pasando estos días en España y no es fácil separar el grano de la paja y lo importante de lo accesorio. Quiero expresar mi solidaridad con tantos catalanes, españoles de corazón y por derecho, que quieren seguir formando parte de este gran proyecto de vida en común que llamamos España. Pedro Sánchez ya ha pasado el periodo de gracia que le podíamos conceder por su condición de principiante. Ha cometido demasiados errores y evidenciado su carencia de proyecto político y social para España. El PSOE no puede iniciar en solitario una reforma constitucional. Carece de competencias para hacerlo. La relación entre catalanes y otros españoles puede ser un tema interesante para tertulias de café, pero eso no soluciona los problemas de los catalanes producidos por el desgobierno de Artur Mas y otros políticos catalanes, presos de sus egoísmos. La palabra corrupción está apareciendo con demasiada frecuencia, llenándonos a todos de fango. Es cierto que nos encontramos con conductas que merecen un reproche social y penal en su caso. Lanzamos acusaciones con demasiada ligereza sin medir sus consecuencias y la participación de cada cual en la realización de los hechos denunciados. Cada uno de nosotros debemos ser responsabes de nuestros actos y actuar con prudencia. Quien tenga conocimiento de un hecho que pueda ser constitutivo de delito está obigado a denunciarlo ante el Juzgado de Guardia o el Ministerio Fiscal, aportando las pruebas necesarias para sostener la acusación. No existe la Justicia preventiva ni puede ser nadie juzgado o condenado antes de que se produzcan los hechos denunciados. No podemos desdeñar las consecuencias que pueda tener la aparición de una fuerza como Podemos. No sabemos quien está detrás ni que intereses sirve. Su financiación es un misterio. El apoyo que tiene de grandes medios de comunicación no lo entiendo, aunque si se lo retiraran caería esto que es como castillos en el aire. No basta con comunicar bien. Hay que decir la verdad de lo que se pretende sin calentar los oídos diciendo aquello que se quiere oír. Esto ya es otro tema que queda para tratar más adelante.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


