Este blog tiene el propósito de ser un cauce para la defensa de los derechos humanos, la denuncia de las injusticias, proponer soluciones que pudiera conocer y ayudar a quien lo necesite, en la medida de mis posibilidades.
domingo, 17 de abril de 2016
JORNADA DE LAS VOCACIONES NATIVAS
viernes, 25 de diciembre de 2015
ES NAVIDAD
sábado, 14 de noviembre de 2015
CON PROFUNDO DOLOR
jueves, 23 de julio de 2015
UXUE BARKOS, PRESIDENTA DE NAVARRA
miércoles, 25 de diciembre de 2013
HOY ES NAVIDAD
domingo, 1 de diciembre de 2013
ADVIENTO, TIEMPO DE CONVERSIÓN
lunes, 30 de enero de 2012
DIA ESCOLAR DE LA NO VIOLENCIA Y DE LA PAZ
viernes, 24 de diciembre de 2010
NAVIDAD
domingo, 29 de noviembre de 2009
PREPARANDO LA NAVIDAD

Hoy es el primer domingo de Adviento, un periodo de tiempo para preparar la venida del Señor que conmemora la Navidad. Es un tiempo de penitencia, de transformación espiritual y personal. Esta fiesta trasciende de su significado religioso para tener un amplio impacto social. Las ciudades se iluminan de una manera especial y aparecen adornos con motivos navideños en muchos lugares. La sociedad se transforma para conmemorar un hecho histórico que se produjo hace más de dos mil años. Acompañamos a María en su espera del alumbramiento de su hijo que crece en su interior. Cada domingo, en la Eucaristía, encendemos una vela de la Corona de Adviento, una etapa en el camino hacia la Navidad. Las dos primeras semanas la Iglesia nos recuerda el definitivo triunfo de la Justicia con la venida del Señor, al final de los tiempos, con un lenguaje muy imaginativo; las dos últimas nos introducen en el hecho milagroso del nacimiento del Hijo de Dios y las circunstancias en que se produjo, tal y como anunciaron los profetas. Que el espíritu navideño de paz, amor, fraternidad nos acompañe, también el resto del año. ¡FELIZ NAVIDAD!
Jesús María Uriz
viernes, 10 de abril de 2009
EL SUPREMO ACTO DE AMOR

Las celebraciones del Viernes Santo son fundamentales en la vida cristiana. En este día, de dolor contenido y recogimiento, se conmemora la muerte de Jesús, que dio su vida en remisión de nuestros pecados. Él, que no tenía culpa alguna, echó sobre sus hombros nuestras infidelidades. Víctima de un juez inicuo, sin defensa, es condenado a muerte y puesto en manos de sus enemigos. Pilatos, ante los gritos de la turba, tiene miedo. Tras interrogarlo, es consciente de que el hombre que ha sido presentado ante él es inocente, pero hará prevalecer la razón de Estado. Va a producirse un crimen político, un grave error judicial, pero el Procurador romano, consumado el hecho, se lavará las manos tratando de eludir su responsabilidad. Carga el Señor, camino del Calvario, el madero de la Cruz. Tres veces cae bajo su peso, víctima de nuestra ingratitud. Tres postes esperan, en la cima del monte, la llegada de los reos. Se acerca el momento final del gran drama. Jesús, el Salvador, es crucificado. A su lado, Dimas y Gestas, compartirán su suplicio y le acompañarán en el momento postrero. A la hora nona, se oye su voz en la agonía de un hombre moribundo: “Todo está cumplido”. Poco después, en medio de un dolor insoportable, exclama haciendo un último esfuerzo: “En tus manos encomiendo mi espíritu”. Jesús, el Hijo de Dios, acaba de morir. Es necesario que, con nuestra participación en los oficios religiosos y las diferentes procesiones, manifestemos nuestro reconocimiento y recuerdo ante este supremo acto de amor. Es nuestra fe y éste mi testimonio.
Jesús María Úriz



