Este blog tiene el propósito de ser un cauce para la defensa de los derechos humanos, la denuncia de las injusticias, proponer soluciones que pudiera conocer y ayudar a quien lo necesite, en la medida de mis posibilidades.
domingo, 25 de diciembre de 2016
RELATO DE NAVIDAD
miércoles, 10 de febrero de 2016
MIÉRCOLES DE CENIZA
domingo, 30 de agosto de 2015
UN HOMBRE DE PALABRA
domingo, 18 de mayo de 2014
LA IMPORTANCIA DEL VOTO
ELECCIONES AL PARLAMENTO EUROPEO
domingo, 9 de febrero de 2014
UN MUNDO NUEVO, PROYECTO COMUN
viernes, 6 de diciembre de 2013
CONSTITUCION ESPAÑOLA: POCO QUE CELEBRAR
lunes, 18 de julio de 2011
GUERRA CIVIL ESPAÑOLA: 75 AÑOS DESPUES
sábado, 24 de julio de 2010
LA BANDERITA ESPAÑOLA

ALGO MAS QUE UN SÍMBOLO
Los españoles estamos viviendo momentos difíciles. La mala situación econonómica, social y política no nos mueve al optimismo. La bandera roja y amarilla a todos nos protege y ampara y merece el debido respeto. Estos últimos años, numerosos deportistas han honrado nuestra bandera y escuchado su himno en diversas competiciones donde han salido victoriosos. La misma bandera que nuestros soldados defendieron con honor en Cuba, Filipinas, Marruecos, Irak, en tantos lugares a lo largo de los siglos. El precedente más antiguo de una bandera nacional hay que buscarlo en el siglo XVI, tras la boda de Juana I de Castilla, hija de los Reyes Católicos, con el Archiduque de Austria Felipe el Hermoso. Llevaba la Cruz de Borgoña sobre fondo blanco. Fue Carlos III, atendiendo a las necesidades de la Marina y la conveniencia de tener una enseña distinta a otros países de la Casa de Borbón, entre diferentes propuestas, eligió una "bandera dividida a lo largo en tres listas, de las cuales la de arriba y abajo sean encarnadas y del ancho cada una de la cuarta parte del total y la de enmedio amarilla, colocándose en ésta el escudo de mis reales armas, reducido a los dos quarteles de Castilla y León con la Corona Real encima." Así se puede leer en la Ordenanza General promulgada en aquel año 1785. Con el paréntesis republicano de 1931, ha llegado hasta nuestros días con diferentes cambios en el escudo, vigente desde 1981. Que la bandera y el himno sean nuestros distintivos que podamos mostrar y defender con legítimo orgullo. Pasarán los gobiernos, las leyes, las costumbres pero no pasará nuestra historia, con luces y sombras, con esta bandera y este himno que podamos honrar con legítimo orgullo.
Jesús María Uriz
jueves, 12 de marzo de 2009

LOS CINCO SENTIDOS
Los cinco sentidos son el medio que tienen los seres vivos de reaccionar ante los estímulos procedentes del exterior y el interior de su cuerpo. Su adecuada utilización permite mejorar nuestro modo de vida. Analizaremos de forma breve lo que suponen para nuestra vida diaria.
La visión es la capacidad de distinguir los objetos y su entorno con todo su colorido. El oído nos permite percibir los sonidos, que se transmiten por medio de vibraciones del aire. Por el olfato, percibimos los olores que nos previenen de algo que nos puede resultar agradable o desagradable. El gusto nos permite percibir los sabores (salado, dulce o amargo, picante). Por el tacto conocemos las características físicas del objeto o ambiente que nos rodea: consistencia, textura, forma, contorno, peso y humedad.
La falta de alguna de estas capacidades hace que el cuerpo humano trate de adaptarse a la situación, aumentando la agudeza de otros sentidos. Así, si cerramos los ojos o estamos en un lugar a oscuras podremos prestar más atención a los sonidos y a las impresiones del tacto. ¿Has probado a hacerlo?
Cuando vemos a un invidente, un anciano, una persona con alguna discapacidad, nuestra primera sensación es de rechazo, de incomodidad. Nosotros somos los válidos, los capacitados… ¿para qué? Estamos en una sociedad cruel que separa a aquellos que no pueden competir, que se quedan atrás.
Olvidamos que detrás de ese invidente, sordo, cojo, discapacitado mental hay un ser humano que merece una oportunidad para tener una vida digna, para aportar algo a esta sociedad. No obstante, quiero aclarar que soy contrario a la sobreprotección, que coarta iniciativas y aportaciones que podemos hacer si nos dan una oportunidad.
No perdamos la esperanza. Juntos podemos cambiar esta sociedad, este modo de vida que nos separa, nos discrimina porque no llegamos a ese nivel que nos han impuesto.
¡ADELANTE!
Jesús María Úriz Eraso




