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viernes, 15 de febrero de 2019

ELECCIONES GENERALES EN ABRIL

Con la convocatoria de elecciones generales para el 28 de abril, el presidente Sánchez da fin a un período convulso de nuestra historia reciente. Los ciudadanos vamos a tener una oportunidad de corregir, si es nuestro deseo, una anomalía democrática. Pedro Sánchez no era diputado y con 83 diputados el PSOE había obtenido el peor resultado de su historia. Con mentiras y medias verdades pretendió justificar una moción de censura contra el presidente legítimo Mariano Rajoy. Sin más méritos que su propia ambición personal, se presentó a la investidura sin programa de Gobierno. Pidió el apoyo de la Cámara "para echar a Rajoy". Lo logró por los pelos, mendigando el apoyo de unos y otros. Después, sus aliados de ocasión han pedido el precio de sus favores. La debilidad y falta de criterio del Gobierno Sánchez han sido evidentes. La pésima política de comunicación ha provocado que sólo hayamos percibido sus numerosos errores, sin poder valorar alguna rectificación oportuna. No ha sido capaz de mostrar sus aciertos si alguno tuvo. Un Gobierno no puede pasar días, semanas y meses haciendo oposición a la oposición democrática. Debe tomar decisiones, afrontar los problemas, escuchar la voz de los ciudadanos directamente y a través de sus representantes. El fracaso de Pedro Sánchez no es una buena noticia. La libertad de expresión y opinión deben ser defendidas a toda costa. El derecho de asociación con fines lícitos debe ser escrupulosamente respetado. Hablar despectivamente de otros con expresiones como "las derechas" es de mal gusto y denota un mal talante. He vuelto y que cada cual me coloque la etiqueta que prefiera. Es su derecho.

domingo, 22 de julio de 2018

PABLO CASADO, PRESIDENTE DEL PARTIDO POPULAR

Pablo Casado Blanco, presidente del Partido Popular.
   Estamos viviendo momentos convulsos en la política española. Una nueva generación de políticos prueba suerte en una curiosa ruleta. Pedro Sánchez llegó al poder en una coalición de intereses de todos contra Rajoy. Fue una investidura, cuando menos irregular, donde el candidato no presentó un programa del que carece. La dimisión de Mariano Rajoy como presidente popular ha hecho posible la llegada a la presidencia de los populares de un hombre joven, valiente, capaz de cantar las verdades del barquero. Frente al Frente Popular social-podemita que trae la oscuridad, el retorno a los momentos más duros de las últimas décadas donde los ciudadanos no tenían derechos y su vida no tenía ningún valor, aparece la figura de Pablo Casado, un hombre íntegro que reivindica valores como la integridad, la sinceridad, el trabajo bien hecho. Es la luz, el futuro, la esperanza, la confianza. Tiene todo mi apoyo en la nueva singladura que comienza. También mi crítica constructiva cuando sea necesario. Todos tenemos mucho que aprender. Yo, el primero. España necesita salir de la actual postración en la que se encuentra. No pertenezco a ningún partido político. Eso me da más libertad a la hora de exponer mis ideas y proyectos. Quiero el progreso de España. La tarea que queda por hacer es inmensa. Es necesaria una firme oposición en el Parlamento ante los destrozos que anuncia el Gobierno de Sánchez, pero también llevar al Congreso los deseos y aspiraciones de tantos españoles damnificados por la actual situación. 

sábado, 30 de septiembre de 2017

CATALUÑA, DIVIDIDA ANTE EL 1-O

    Es una mañana de otoño, el cielo está nublado y ha llovido. Escribo, en Pamplona, de un tema que ya cansa por repetido. Cataluña se enfrenta, en una dolorosa situación, a un dilema terrible. En un clima de violencia, a veces soterrada que puede ser real en cualquier momento. No puedo evitar el recuerdo de cuanto he podido conocer de la última experiencia republicana hace ocho décadas. Sí, políticos de entonces intentaron la secesión de Cataluña. Poco duró el experimento que el Gobierno legítimo de la República aplastó sin contemplaciones. Tuvo un costé en vidas humanas que debemos lamentar. Enfrentarse al Estado, siguiendo a políticos nacionalistas sin escrúpulos, no es un juego de niños. Tiene riesgos que todos debemos conocer. No se puede crear una falsa legalidad por procedimientos que causan estupor por la ignorancia de las más elementales reglas de la democracia. La discrepancia es perseguida. No hay debate sobre las consecuencias de seguir este camino que pretenden sin retorno hacia el abismo. El 14 de abril de 1931 se estaban celebrando elecciones municipales en España. Sin conocer el resultado final del escrutinio de los votos, Alfonso XIII con el fin de evitar un enfrentamiento entre españoles abdicó y partió hacia el exilio. En ese momento de vacío de poder, un golpe de Estado revolucionario propició la proclamación de la República. Debemos aprender las lecciones de la Historia para no repetir errores. No debe ser necesario insistir en que cualquier acto que se realice con el fin de proclamar la República en todo o en parte de España debe ser rechazado con la máxima energía. No hay vacío de poder en España en la actualidad. Los poderes ejecutivo, legislativo y judicial están activos y deben dar la adecuada respuesta. Quienes  defendemos la vigencia de la Constitución de 1978 no estamos solos. No es tiempo de tibieza. Que cada cual cumpla con su deber. 

domingo, 24 de septiembre de 2017

CATALUÑA EN LLAMAS

No es fácil para mí escribir sobre la situación en Cataluña sin dejarme llevar por el más agudo pesimismo y el temor por un futuro incierto. Desde Navarra, quiero expresar mi solidaridad con los catalanes, víctimas del nacionalismo más extremo. Durante años, nos han hecho creer que quienes se doblegaran a llevar el yugo que nos colocaban, vivirían en una Arcadia feliz. Un mundo imaginario donde no habría problemas y todos podrían comunicarse en un idioma tan maravilloso como el catalán. Sus jefes han ignorado la Constitución, que a todos protege. También su propio estatuto de autonomía, muy generoso y la señera, su bandera. Nada es suficiente para alimentar el monstruo que por acción u omisión entre todos hemos creado. De manera atropellada, los sediciosos han aprobado, sin nadie que les pudiera molestar, una falsa legalidad que nos quieren imponer a todos los españoles. La separación de un trozo de nuestra patria, España, es muy doloroso para quienes sufrimos los azotes del nacionalismo, en Navarra el vasco. Referéndum es una votación para aprobar o no una decisión política previa. La votación del 1-O no cumple los mínimos requisitos democráticos. Está basada en un conjunto de falsedades que a nadie permiten rebatir. La independencia total, en la actualidad no es posible. Todos dependemos de todos. La participación en diferentes organismos supranacionales supone una cesión de soberanía que aceptamos por el bien común. Nadie ha podido defender el voto negativo, ni una prudente abstención. La eliminación de un mínimo de votos para dar validez al referéndum supone que solo con el voto positivo del señor Puigdemont sea suficiente para dar una falsa validez al resultado. Una aberración democrática. Que Cataluña está en llamas es todavía una afirmación retórica, que puede ser real si nadie pone fin a esta pesadilla.

domingo, 31 de julio de 2016

GRAVE BLOQUEO CONSTITUCIONAL

LLAMADA A LA SENSATEZ DE LOS LÍDERES POLÍTICOS PARA LA INVESTIDURA DE UN PRESIDENTE DEL GOBIERNO
     Los resultados de estas elecciones legislativas no han otorgado una mayoría suficiente a ningún partido para gobernar. En las elecciones anteriores, propuesto por el Rey, Pedro Sánchez no logró la confianza del Congreso. Repetidos los comicios, el Partido Popular volvió a ganar las elecciones con mayor diferencia. En las naciones con una democracia firme, se producen alianzas entre diferentes, buscando el bien común y la buena gobernanza. No es el caso de España donde, en esta generación la ausencia de demócratas y un peculiar sentido de la democracia de algunos, nos han conducido al abismo. Hago una apremiante llamada a la sensatez a Pedro Sánchez, Albert Rivera y Mariano Rajoy para que lleguen a un entendimiento para que un presidente pueda atender nuestras necesidades e inquietudes que son muchas. El timón de esta nave debe tener un buen marinero que nos lleve por tan difíciles singladuras. Ruge la tempestad mientras crujen las cuadernas. 
     Albert Rivera no puede seguir jugando con las vidas y haciendas de tantos millones de personas. Su compromiso es necesario y la respuesta debe ser positiva. Pedro Sánchez no debe ponerse de lado esperando una convocatoria electoral que no va a producirse. Su responsabilidad es importante en estos momentos. Tiene que colaborar en todo lo que pueda para llegar a los acuerdos necesarios para que la investidura de Mariano Rajoy pueda producirse en el menor tiempo posible. Mariano Rajoy aceptó el encargo del Jefe del Estado para formar un Gobierno. Significa que es candidato de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 99 de la Constitución Española. Consiga, o no, los apoyos suficientes debe presentarse, por imperativo constitucional, al debate y votación de la confianza del Congreso para su investidura. Es necesario, para que empiecen a contar los dos meses hasta la disolución de las  Cortes y convocatoria de nuevas elecciones. Mientras no se produzca la votación del candidato, no puede elegirse otro para que presente su programa para la investidura. Esto significa que, pase el tiempo que pase, las urnas permanecerán cerradas hasta que un candidato presente un programa fruto de los acuerdos necesarios para su investidura y se produzca la votación. Rompamos las cadenas. Es la hora de la verdad. Por la democracia. 




lunes, 27 de junio de 2016

EL TRIUNFO DE LA RAZÓN


ROTUNDA VICTORIA DEL PARTIDO POPULAR

Mariano Rajoy

    Ayer tuvimos, en España, elecciones al Congreso y Senado. Seis meses después de los anteriores comicios, hemos tenido que volver a los colegios electorales. En aquellos días de diciembre, nuevos actores aparecían en una representación que fue una mala comedia de enredo sin gracia. Unos anunciaban un asalto a los cielos, otros se convertían en jueces puritanos que pretendían imponer la virtud absoluta y aquellos, asaltar la Moncloa para realizar una revolución que presumían pendiente. Una vez celebrados los comicios, un viento de intolerancia nos heló a todos y cegó nuestro entendimiento. Cierto es que ganó, en aquella ocasión el Partido Popular. Nadie le puso las cosas fáciles. Como todo ser humano, en su gestión, podemos encontrar aciertos y errores, pero nadie le puede negar su capacidad de trabajo y entrega. Quisieron someterlo al escarnio público, en una sesión de investidura donde tenía garantías de fracasar. Renunció. No se lo perdonaron. Así, pasaron los meses y llegamos a tener una nueva oportunidad de reconsiderar nuestros apoyos, en unas nuevas elecciones. Esta vez, no hemos visto carteles, ni banderolas con la imagen de los principales candidatos. No ha habido grandes mítines. Han quedado los candidatos expuestos en una cruda desnudez. El resultado no es necesario repetirlo aquí. Todos lo conocemos. Los ciudadanos dieron una muestra de sensatez, que la mayoría de los políticos no tuvieron. Fue el triunfo de la razón. Ganó el Partido Popular, ampliando su ventaja sobre el PSOE y Podemos. Vimos a un Mariano Rajoy que era consciente que había conseguido un gran triunfo personal, pero también a un pueblo que había apoyado con generosidad a su mejor candidato. Llega la hora del diálogo, de la negociación, de la renuncia de algunas de nuestras aspiraciones en beneficio del bien común. Si no somos capaces de reconocer la voluntad del pueblo, ya expresada con claridad y sigue la intolerancia y el rencor moviendo nuestras decisiones, que Dios nos lo demande. Los dirigentes políticos deben reflexionar y tomar las decisiones más acertadas. Que estemos en verano no puede ser excusa para retrasar la investidura de un presidente que pueda gobernar con justicia, al servicio de todos; que tome con acierto y rapidez todas las decisiones que demande la actualidad de cada día. Su nombre, Mariano Rajoy Brey, presidente del Partido Popular y diputado electo al Congreso.

domingo, 6 de marzo de 2016

LA HORA DE TOMAR DECISIONES

 Ya ha pasado mucho, demasiado tiempo, desde que se celebraron las últimas elecciones generales. El resultado complicaba los necesarios acuerdos para lograr la investidura de un candidato a presidir el Gobierno de España. Siento tener que reconocer que la actual generación de políticos es la peor de los últimos 40-50 años. Los enfrentamientos personales, a cara de perro, pueden romper nuestra sociedad e impedir el necesario sosiego para tomar decisiones importantes. No se puede presumir de democracia sin demócratas. Ésta es una rara especie que escasea en España. Dos partidos políticos, nuevos en esta plaza, obtuvieron resultados que no esperaban. Podemos no puede presentar un proyecto aceptable. Con un amplio respaldo electoral, sus pretensiones van por mostrar las debilidades de nuestro sistema político para destruir a sus adversarios. Ciudadanos sigue en una indefinición sobre sus objetivos finales. La entrega de sus 40 diputados al PSOE a cambio de que acepte una difusa lista de medidas incongruentes deja fuera del escenario una voz nueva y necesaria. Los socialistas aceptan el regalo que parece ocultar su descalabro electoral. Jamás habíamos visto debates tan broncos como los presenciados en las Cortes Españolas en la frustrada investidura de Pedro Sánchez. No debemos dar más crédito a quien más grita o es más violento. La democracia debe ser otra cosa. El Partido Popular, como también los socialistas pata negra, han perdido muchos diputados. No es fácil gestionar la nueva situación planteada. No han sabido hacerlo. Albert Rivera, joven e inexperto, tiene un sentido muy particular de la democracia. Veta a Rajoy como dirigente del PP y además pretende que los populares apoyen sus improvisadas medidas, que no programa político, sin poder aportar la más mínima corrección. Mientras tanto, Sánchez suplica a Pablo Iglesias que le permita alcanzar La Moncloa, objetivo que ha puesto al alcance de los podemitas con sus graves errores. Nos esperan muchas emociones.

domingo, 24 de enero de 2016

EL FUTURO DE ESPAÑA

Ya ha pasado más de un mes desde que los electores cubrieron con una variedad cromática nuestra ya achacosa piel de toro. España es una gran nación con una larga historia que cuenta con héroes y villanos. Cambio no puede ser necesariamente un bálsamo que cure todos los males. El diálogo, el encuentro, el pacto entre diferentes son necesarios para encontrar soluciones compartidas a los problemas y afrontar con éxito los retos del futuro. Cuando no nos gusta la imagen que refleja de nada sirve romper el espejo. Cometemos un grave error si nos dejamos llevar por ambiciones personales y la tentación de imponer nuestras propias ideas. España y los españoles nos piden un gran esfuerzo para lograr la concordia y el entendimiento entre nosotros. El Parlamento debe ser un lugar para hablar y escuchar con respeto. Que todas las ideas puedan ser expresadas con libertad y las propuestas presentadas atendidas en beneficio de la justicia. Es necesario que el Parlamento realice la investidura de un nuevo presidente para que pueda formar un Gobierno que atienda las necesidades y aspiraciones de todos los ciudadanos. El presidente Rajoy hizo una gran labor en estos años de crisis que debemos reconocer. Su decisión de no presentarse a la investidura en este momento fue una decisión muy inteligente. Las ambiciones de Sánchez e Iglesias por ocupar el sillón sin reparar en medios lícitos o ilícitos dejan a los ciudadanos indefensos. Sus propuestas pueden ser malas para todos y devorarse entre ellos. El golpe de mano de Pablo Iglesias presentando unas peticiones inasumibles dejó al PSOE descolocado y sin capacidad de reacción. España puede tener un gran futuro. Es la hora de los ciudadanos de a pie. Debemos aportar ideas, propuestas nuevas; exigir a nuestros políticos que sean capaces de construir y de caminar juntos. Por nuestros hijos y nietos. Por el futuro de España.

domingo, 25 de octubre de 2015

TIEMPOS DE DIFICULTADES

El tiempo pasa, aunque no nos demos cuenta. No podemos negar una realidad que cada cual ve desde su particular punto de vista. En demasiadas ocasiones somos injustos y nos equivocamos en nuestro juicio. Es cierto que tenemos que ser exigentes en defensa de nuestros derechos y cumplidores de nuestras obligaciones. Para exigir antes hay que dar. La responsabilidad que tenemos de nuestros actos nos debe servir para medir sus consecuencias. Disueltas las Cortes Generales, los políticos nos ofrecen su mercancía, a veces averiada, en una España convertida en un zoco árabe, un gran mercado donde todo se compra y se vende hasta el honor. Al enemigo ni agua. Debemos desterrar esta equivocada idea. En una acepción noble de la palabra política no hay enemigos; solo rivales y proyectos distintos. El Partido Popular cuando llegó al Gobierno se encontró una España arruinada, a merced de las tempestades. La tarea que había que realizar para enderezar esa situación era ciclópea. Mariano Rajoy no es un hombre guapo, ni tiene una palabra cautivadora, pero ha sido un buen gestor. Los españoles hemos recuperado un lugar en la historia, que habíamos perdido en manos de los socialistas. Todo lo logrado puede perderse. La palabra cambio que nos cautivó hace tantos años ahora se utiliza para fines perversos. Es de sabios ver lo que haya sido acertado, para conservarlo y mejorarlo si es preciso. Nuestras propuestas deben estar al servicio del bien común y de la búsqueda de soluciones a nuevos problemas. Cada época tiene sus propios retos. Es cierto, tenemos dificultades. Ahora, debemos mirar al frente y otorgar o negar nuestra confianza. No estamos en una pasarela de moda, buscando al más guapo ni tratamos de encontrar al mejor orador que nos pueda engañar con sus palabras. Va a ser una decisión difícil. Qué decir de Pedro Sánchez que ofrece un mensaje caduco, que incluye violaciones de nuestros derechos como ciudadanos y eliminación de nuestras libertades, volviendo a hechos pasados que debemos recordar, sí, pero para que no vuelvan a ocurrir. A Albert Rivera hay que decirle que no basta una cara bonita y palabras huecas. Tiene mucho que aprender. Pablo Iglesias no tiene sitio ni aunque le ayude Diógenes con su candil. Su mercancía está averiada y los españoles jugamos en otra liga.

lunes, 25 de mayo de 2015

NO LLORES POR LA LECHE DERRAMADA

El desconocimiento culposo de nuestra historia nos hace repetir errores, generación tras generación. El 14 de abril de 1931, tuvieron lugar elecciones municipales. La división de la sociedad española era evidente. Cuando todavía se estaba realizando el recuento de votos, contra todo derecho, fue proclamada la república. El rey Alfonso XIII partió hacia el exilio. Nadie preguntó al pueblo lo qué quería, ni organizó ningún referéndum. La experiencia fue un fracaso rotundo y la consecuencia, una terrible guerra fratricida, con un millón de muertos, donde hubo héroes y mártires. Cuando murió Franco, que había vencido en aquella terrible contienda, hubo un acuerdo tácito entre los protagonistas de la política de entonces para realizar una transición pacífica hacia una democracia plena. Fue un ejemplo de generosidad por parte de personas que habían estado en bandos opuestos. Y hubo elecciones libres y una Constitución, del consenso y la reconciliación, que aprobada por el pueblo en referéndum, nos ha permitido vivir en paz y concordia hasta la actualidad. Y han gobernado personas de variadas ideologías, que se han ido alternando al servicio de los ciudadanos. Como si fuéramos víctimas de una maldición bíblica, estamos sufriendo una dura crisis económica, acompañada de una relajación ética y moral, que hemos dado en llamar corrupción. Es cierto que ha habido comportamientos que merecen reproche social, pero también ha habido condenas sin juicio y acusaciones injustas que dificultan la convivencia y nuestra capacidad de juicio. Nadie ha ganado en estas elecciones y todos hemos perdido nuestra inocencia. No llores por la leche derramada. Ciertamente, ha llegado un cambio, pero ni la extrema izquierda de Podemos, ni la falsa ingenuidad de Ciudadanos, van a resolver nuestros problemas, ni responder a ninguna de nuestras aspiraciones. Hemos roto el cántaro, pero de nosotros depende reclamar nuestros derechos y luchar por recuperar la libertad perdida un día de mayo de 2015.     

domingo, 16 de noviembre de 2014

UN DIA DE NOVIEMBRE

Muchas cosas están pasando estos días en España y no es fácil separar el grano de la paja y lo importante de lo accesorio. Quiero expresar mi solidaridad con tantos catalanes, españoles de corazón y por derecho, que quieren seguir formando parte de este gran proyecto de vida en común que llamamos España. Pedro Sánchez ya ha pasado el periodo de gracia que le podíamos conceder por su condición de principiante. Ha cometido demasiados errores  y evidenciado su carencia de proyecto político y social para España. El PSOE no puede iniciar en solitario una reforma constitucional. Carece de competencias para hacerlo. La relación entre catalanes y otros españoles puede ser un tema interesante para tertulias de café, pero eso no soluciona los problemas de los catalanes producidos por el desgobierno de Artur Mas y otros políticos catalanes, presos de sus egoísmos. La palabra corrupción está apareciendo con demasiada frecuencia, llenándonos a todos de fango. Es cierto que nos encontramos con conductas que merecen un reproche social y penal en su caso. Lanzamos acusaciones con demasiada ligereza sin medir sus consecuencias y la participación de cada cual en la realización de los hechos denunciados. Cada uno de nosotros debemos ser responsabes de nuestros actos y actuar con prudencia. Quien tenga conocimiento de un hecho que pueda ser constitutivo de delito está obigado a denunciarlo ante el Juzgado de Guardia o el Ministerio Fiscal, aportando las pruebas necesarias para sostener la acusación. No existe la Justicia preventiva ni puede ser nadie juzgado o condenado antes de que se produzcan los hechos denunciados. No podemos desdeñar las consecuencias que pueda tener la aparición de una fuerza como Podemos. No sabemos quien está detrás ni que intereses sirve. Su financiación es un misterio. El apoyo que tiene de grandes medios de comunicación no lo entiendo, aunque si se lo retiraran caería esto que es como castillos en el aire. No basta con comunicar bien. Hay que decir la verdad de lo que se pretende sin calentar los oídos diciendo aquello que se quiere oír. Esto ya es otro tema que queda para tratar más adelante.
 

jueves, 19 de junio de 2014

FELIPE VI, NUEVO REY PARA TIEMPOS NUEVOS

Desde que el presidente Rajoy nos comunicó la decisión de abdicar la Corona por parte de nuestro admirado rey Juan Carlos I los acontecimientos se han desarrollado con gran rapidez en cumplimiento de las previsiones constitucionales. Ayer, el monarca sancionó con su firma y rúbrica la última ley que confirmaba su abdicación. Son momentos de despedidas y emociones contenidas. Han sido casi 39 años de servicio a España y a los españoles que han tenido, como toda obra humana, luces y sombras. Bajo su reinado, hemos vivido una gran transformación social. Esta mañana, ante las Cortes Generales, Felipe VI ha prestado juramento y se ha producido el relevo en la Corona. En estos tiempos de turbulencias, comenzado un nuevo siglo, la Monarquía necesita un gran impulso protagonizado por una nueva generación que pueda venir con nuevas ideas  que den respuesta a nuevas inquietudes y problemas de una sociedad en constante transformación. Sus primeras palabras como rey han confirmado que bien merece nuestra confianza. Es consciente de las responsabilidades que adquiere y de que deberá ganarse poco a poco, en la tarea de cada día, el aprecio de unos españoles que tienen inquietudes y esperanzas que la Corona no puede ignorar. No es suficiente con cumplir y hacer cumplir unas previsiones constitucionales, que a veces son palabras huecas y vacías de contenido. Hay que estar con el pueblo y acompañarlo en las alegrías y también en los momentos duros que los vaivenes de la vida nos pueden traer. España necesita tener un protagonismo en el concierto internacional y la Corona puede realizar una gran labor con su impulso y apoyo. Somos un gran pueblo capaz de realizar grandes hazañas y también no pocas villanías como la Historia nos enseña. En ocasiones nos han fallado unos dirigentes incapaces que no quisieron o no supieron poner al pueblo por encima de sus mezquinos intereses. Escribo desde Navarra, reino milenario, que varias veces ha visitado nuestro nuevo rey como Príncipe de Viana y que bien conoce. Espero que algún día, Doña Leonor pueda llevar el título de Princesa de Viana que distinguía tradicionalmente a los herederos de la Corona de Navarra. Quisiera Majestad, ya como Rey, recibirlo, cuando nos visite, en el Palacio de Navarra y junto al Monumento a los Fueros, como nuestros antiguos monarcas, escuchar su compromiso de amejorar y no empeorar los fueros y libertades de Navarra, que como dice el lema de los Infanzones de Obanos, "son más importantes que la propia vida". Majestad. Por España. Por Navarra. Viva España. Viva el Rey.

domingo, 4 de mayo de 2014

ESPAÑA, ENTRE EL TEMOR Y LA ESPERANZA

La tibia luz de un sol de primavera aparece por la ventana iluminando la estancia donde me encuentro en la mañana de este primer domingo del mes de mayo. La economía empieza a darnos algunas alegrías en medio de una lógica incertidumbre. La esperanza de que las cosas pueden ir mejor se va abriendo camino en medio de las lógicas dificultades. Tenemos que creer en nuestras posibilidades, fijar unos objetivos. Somos un gran pueblo, capaz de lo mejor y algunas veces también de lo peor. La crisis política y económica que estamos pasando ha producido un gran desgarro en nuestra sociedad. El muy elevado número de personas sin trabajo es el mayor problema entre nosotros y atenderlo debe ser la máxima prioridad para políticos y agentes sociales y económicos. Catalanes y vascos son víctimas de movimientos secesionistas que no son otra cosa que el producto de ambiciones personales de políticos sin escrúpulos, principalmente en Cataluña. Los sindicatos de clase (?) deben afrontar una profunda reforma de unas estructuras y proyectos anclados en un pasado remoto y ajenos a la rápida evolución de la sociedad. No todo es negativo. En algunos casos, la flexibilidad y el diálogo entre empresario y trabajadores ha dado frutos positivos. Ese puede ser el camino. Dentro de unos días, las urnas recibirán nuestros votos en las elecciones al Parlamento Europeo. Son importantes y no deben ser utilizarse para ventilar temas interiores de los estados. Es necesario que vayan los mejores y más preparados. Necesitamos que nos digan para qué quieren nuestro voto y qué van a hacer en nuestro beneficio y del conjunto de los europeos. Es nuestro derecho.  

 

domingo, 30 de marzo de 2014

LA VIOLENCIA NO ES EL CAMINO

La crisis que estamos padeciendo tiene diferentes aspectos que debemos valorar con serenidad y objetividad. Es una crisis social, política y económica. No podemos seguir a merced de quienes, por oscuros intereses, todo lo ven negativo y pretenden romper las bases de nuestra convivencia. Las calles no podemos permitir que queden en manos de quienes tienen la violencia como único objetivo. Necesitamos una oposición política que sea capaz de recoger las aspiraciones del noble pueblo español. Debe distinguir el grano de la paja y así apoyar o rechazar de manera adecuada, las acciones del Gobierno, promoviendo medidas alternativas. Todo esto, si es posible, dejando de lado sus intereses personales o de partido. El NO a todo por parte del socialista Rubalcaba es un error. No puede ponerse de perfil cuando su desconocimiento de la realidad le deja en evidencia. La crisis económica que podemos empezar a dejar atrás ha sido dura y ha dejado heridas que tardarán tiempo en cicatrizar. Es hora que hacer realidad esos proyectos personales aplazados para tiempos mejores, comprar lo tantas veces aplazado y apoyar proyectos de futuro. Debemos resaltar lo positivo y no ver negros nubarrones donde apenas hay nubes. En estas circunstancias, nos encontramos con un número de manifestaciones en las calles, por motivos variados, que pueden encontrar otros medios de exponer legítimas aspiraciones. La violencia más dura que hemos tenido en los últimos días por parte de minorías fanatizadas que han reventado manifestaciones, produciendo graves daños merece el máximo rechazo. La violencia no es el camino. Corresponde a todos nosotros, políticos, organizaciones sociales, ciudadanos de a pie, colaborar para recuperar las calles como lugar de encuentro, para caminar y ver plazas y calles, donde vivir en paz y concordia. El Gobierno tiene la obligación de facilitar los medios para que todos recuperemos un mejor entendimiento y cada cual pueda exponer sus ideas sin temor.

viernes, 13 de diciembre de 2013

CATALUÑA ES PARTE INSEPARABLE DE ESPAÑA

 

  Declaración institucional del presidente del Gobierno


Mariano Rajoy ha realizado esta declaración tras el anuncio por parte de varios partidos catalanes de plantear una consulta de autodeterminación, en un claro desafío a todos los ciudadanos que nos afecta a todos. En estos momentos de dificultades, debemos expresar nuestra solidaridad con el pueblo catalán, víctima de una situación provocada por políticos nacionalistas.

viernes, 6 de diciembre de 2013

CONSTITUCION ESPAÑOLA: POCO QUE CELEBRAR

Hoy se cumplen 35 años desde que fue aprobada por el voto popular en un día que fue importante para todos. Nacía la democracia, un concepto cuyo alcance y significado parece que solo entendían los más iniciados. El pueblo habló, depositó su papeleta en la urna con renovada ilusión. Aquel texto salido de los padres constituyentes decían que fue fruto del consenso, palabra extraña que tuvimos que aprender. Mucho tuvimos que ceder por el interés común. Han sido años difíciles en los que hemos cambiado de manera muy profunda. Desde entonces, han pasado muchos políticos y sindicalistas, con distintas encomiendas. No se borrarán de nuestra memoria nombres como Marcelino Camacho, Nicolás Redondo, Santiago Carrillo, Adolfo Suárez y algunos más. En definitiva, tenemos que reconocer que estos años han pasado por delante de nuestros ojos un conjunto de personajes mediocres que apartaron a los mejores. Es una sensación agridulce que queda al ver que acuerdos y consensos de antaño se han transmutado en duros enfrentamientos donde las navajas han salido demasiadas veces a pasear. Nada queda de las ilusiones y esperanzas de aquellos días. Las ambiciones de algunos nacionalistas necesitados de cubrir sus vergüenzas nos ha hecho retroceder a tiempos que creíamos haber dejado en el pasado más remoto. El terrorismo de ETA ha sido dura compañía durante demasiados años. La mala imagen de nuestros políticos, bien ganada por cierto, ha hecho retroceder nuestra confianza en las instituciones donde se han producido hechos cuestionables. La Constitución, ley de leyes, marco para garantizar una convivencia en paz y armonía, ha sido violada en demasiadas ocasiones incluso por quienes estaban llamados a garantizar su cumplimiento. La amenaza de un golpe de estado institucional surge con fuerza en medio en una dura crisis política y económica. La reforma del texto constitucional, cuando se produzca, no debe ser para atender demandas irresponsables sino para adaptarla a una nueva sociedad que ha tenido grandes transformaciones en estas últimas décadas. Siempre respetando los principios de aquellos constituyentes que lo elaboraron en 1978. Larga vida a la Constitución.  

sábado, 23 de noviembre de 2013

DEMOCRACIA SIN DEMOCRATAS

Si hay una palabra en tantos idiomas de la que se usa y abusa en tantos idiomas ésta es democracia. De esta manera, ha perdido su significado original hasta convertirse en un baile de máscaras donde los intereses reales de unos y otros permanecen ocultos. Cuando a esta palabra se le añade un calificativo como real, orgánica, popular, representativa, pierde todo su significado y corremos el riesgo de recoger mercancía averiada. Democracia significa ejercer derechos y cumplir nuestros compromisos adquiridos. Ciertamente, en honor a la verdad, tenemos que reconocer que el demócrata es una especie que escasea. Creo que ni el mismo Diógenes con su lámpara sería capaz de encontrar alguno. Ganar una votación o conseguir más apoyos no convierte el mal en bien, ni la mentira en verdad. Las aspiraciones personales o de grupo deben convivir de manera armónica con el interés común. No podemos confundir consenso con acuerdo en los temas puntuales de cada día donde puede producirse un necesario y saludable disenso o desacuerdo porque ni todos pensamos lo mismo ni los temas suscitados pueden tener una única solución. Quede el consenso para los temas fundamentales como un camino que hemos elegido para recorrer. Cuando vemos a quien piensa de manera distinta como un enemigo al que hacer callar por medios lícitos o ilícitos, perdemos una gran oportunidad de conocer y conocernos un poco más. Cuando los partidos políticos dejan de ser el cauce de participación de los ciudadanos en los asuntos públicos o en el logro de sus legítimas aspiraciones, se quiebra la confianza en las instituciones. La política lo invade todo y asistimos a un lamentable reparto de poder donde estériles enfrentamientos hacen que el ciudadano sea víctima inocente de algo que no le debe ser ajeno. Que haya partidos políticos y elecciones, de vez en cuando, no significa que haya democracia si no hay una clara separación de poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Debemos tener un cauce para expresar nuestras legítimas aspiraciones sin ser secuestrados por partidos políticos y sindicatos. Es necesario.

martes, 3 de septiembre de 2013

ESPERANZAS Y TEMORES AL COMIENZO DEL CURSO POLITICO

Con la llegada del mes de septiembre van volviendo las actividades habituales. Las vacaciones van quedando atrás. En nuestras tertulias recuperamos los viejos temas que nos acompañaban habitualmente. Un viejo adagio periodístico dice que las buenas noticias no son noticia. El drama de tantas personas sin trabajo ni futuro sigue siendo nuestro principal problema. El número de demandantes de empleo lleva ya varios meses descendiendo aunque la cifra será, durante mucho tiempo, muy importante. Una buena noticia. Es hora de mirar hacia adelante y con confianza, poner todos nuestro esfuerzo y solidaridad con los más necesitados. El tema de la corrupción nos ha hecho perder mucho tiempo en un inútil debate sobre donde hay más pillos y desaprensivos. Que los tribunales de justicia hagan su trabajo y tengan la última palabra."Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra", podemos leer en el Nuevo Testamento. Es hora de reformar estructuras y quitar todo lo viejo y caduco. Nuevas ideas para una nueva sociedad en constante evolución. Vuelve Gibraltar, la última colonia en territorio europeo. Un  anacronismo en pleno siglo XXI. Es necesario diálogo y cooperación entre Gran Bretaña y España. No vamos por buen camino. No podemos olvidar Cataluña y tenemos que ofrecer a sus ciudadanos todo nuestro apoyo y solidaridad. Españoles son, por derecho, desde que España comenzó a existir hace ya tantos siglos. El deseo secesionista de algunos políticos, quizá por ambiciones personales, les lleva por una tortuosa senda a su perdición. Todavía hay tiempo para rectificar tan equivocado camino. Es propósito de este cronista ser testigo fiel de cuanto va aconteciendo. Gracias a los lectores que en lugares tan distantes del mundo me honran con su confianza. Es para mi un gran estímulo para continuar con esta tarea.

jueves, 21 de febrero de 2013

ESPAÑA, POR EL BUEN CAMINO

Estamos finalizando el primer Debate sobre el estado de la Nación de la era Rajoy. El balance que podemos hacer, en estos momentos, es que el estado del sistema de partidos políticos es manifiestamente mejorable. El presidente Rajoy se empeñó en darnos esperanzas, que buena falta hacen a una ciudadanía resignada y excéptica. Rubalcaba, unos días antes, quemó sus naves pidiendo de una forma prematura la dimisión del presidente Rajoy. ¿Cómo estuvo el jefe del primer partido de la oposición? Tocado y hundido. Refugiado en un obligado no a todo su intervención fue deslavazada y no desprovista de más de un disparate. No es momento de meternos en la elaboración de una nueva Constitución para servir a los intereses de los socialistas catalanes que parecen más nacionalistas que nadie. No tiene el PSOE un proyecto de futuro para España y ayer pudimos ver que, como en el conocido cuento, Rubalcaba está desnudo. No han sido fáciles ni cómodos los primeros quince meses de gestión del gabinete Rajoy. Luces y sombras en esta España que realmente ha cambiado, espero que para mejor. El paro sigue siendo el principal problema para millones de españoles. Se han tomado y realizado reformas que deben dar resultados positivos si no nos dejamos llevar por la impaciencia. No hubo ayer grandes sorpresas ni anuncios espectaculares. Es momento de que todos arrimemos el hombro dentro de nuestras posibilidades. Más adelante habrá que volver sobre el socorrido tema de la corrupción, real o imaginaria, con el añadido de la pena del telediario, castigo anticipado que no respeta el derecho de defensa de los acusados. Este cronista espera seguir teniendo la confianza que agradece a sus lectores en tantos países del mundo. Estoy a su servicio.