miércoles, 10 de febrero de 2016

MIÉRCOLES DE CENIZA

      La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza. Es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón. La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que la vida definitiva nos espera en el Cielo.
      Las palabras que se usan en la imposición de cenizas son:
     - "Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás".
     - "Conviértete y cree en el Evangelio".
 
ORIGEN DEL RITO
 
    En la antigüedad, era costumbre de los judíos cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y como signo de conversión a una vida con Dios. En los primeros siglos de la Iglesia, quienes querían recibir el sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial", como señal de su voluntad de convertirse. A finales del siglo IV, la Cuaresma adquiere un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI la Iglesia de Roma acostumbra a poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia para la conversión.
 
SIGNIFICADO DEL CARNAVAL AL INICIO DE LA CUARESMA
 
     Carnaval significa "adiós a la carne" y su origen se remonta a tiempos antiguos cuando por falta de medios de conservación adecuados, los cristianos tenían la necesidad de acabar, antes de que acabara la Cuaresma, con todo lo que no podían consumir durante ese período (no sólo carne, también leche, huevos, etc.) Con este motivo, el día anterior al Miércoles de Ceniza se organizaban unas fiestas populares denominadas carnavales, donde se consumían todos los productos que se podrían deteriorar  durante la Cuaresma.
 
AYUNO Y ABSTINENCIA
 
     El Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo debe guardarse ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia en no comer carne.
 

domingo, 24 de enero de 2016

EL FUTURO DE ESPAÑA

Ya ha pasado más de un mes desde que los electores cubrieron con una variedad cromática nuestra ya achacosa piel de toro. España es una gran nación con una larga historia que cuenta con héroes y villanos. Cambio no puede ser necesariamente un bálsamo que cure todos los males. El diálogo, el encuentro, el pacto entre diferentes son necesarios para encontrar soluciones compartidas a los problemas y afrontar con éxito los retos del futuro. Cuando no nos gusta la imagen que refleja de nada sirve romper el espejo. Cometemos un grave error si nos dejamos llevar por ambiciones personales y la tentación de imponer nuestras propias ideas. España y los españoles nos piden un gran esfuerzo para lograr la concordia y el entendimiento entre nosotros. El Parlamento debe ser un lugar para hablar y escuchar con respeto. Que todas las ideas puedan ser expresadas con libertad y las propuestas presentadas atendidas en beneficio de la justicia. Es necesario que el Parlamento realice la investidura de un nuevo presidente para que pueda formar un Gobierno que atienda las necesidades y aspiraciones de todos los ciudadanos. El presidente Rajoy hizo una gran labor en estos años de crisis que debemos reconocer. Su decisión de no presentarse a la investidura en este momento fue una decisión muy inteligente. Las ambiciones de Sánchez e Iglesias por ocupar el sillón sin reparar en medios lícitos o ilícitos dejan a los ciudadanos indefensos. Sus propuestas pueden ser malas para todos y devorarse entre ellos. El golpe de mano de Pablo Iglesias presentando unas peticiones inasumibles dejó al PSOE descolocado y sin capacidad de reacción. España puede tener un gran futuro. Es la hora de los ciudadanos de a pie. Debemos aportar ideas, propuestas nuevas; exigir a nuestros políticos que sean capaces de construir y de caminar juntos. Por nuestros hijos y nietos. Por el futuro de España.

viernes, 25 de diciembre de 2015

ES NAVIDAD

Hoy celebramos la festividad del Nacimiento de Jesús. Es una fiesta muy popular, que no significa lo mismo para todos nosotros. En algunos casos, la alegría por este acontecimiento aparece forzada. No sale de nuestro corazón. En otros, salimos a las plazas y calles para anunciar la gran noticia. En Belén, nace el Señor. Durante el Adviento, nos hemos reunido en las iglesias para prepararnos de la manera más adecuada para recibir a Jesús. Es cierto que cambia el ambiente exterior, pero no olvidemos lo que es más importante. Nos trae un mensaje de paz, amor y concordia. Es hora de aplazar diferencias, buscar cosas que compartir. La sociedad aparece crispada por diferencias que parecen insalvables. Vamos a solucionar lo que sea necesario para que reconciliados, podamos reunirnos en una mesa para celebrar el cumpleaños de Jesús. No es obligatorio estar alegres. A las personas que viven solas, están enfermas o sienten que la vida no les trata bien, debemos ofrecerles nuestro apoyo y solidaridad. Cuando caminamos presurosos por la calle para realizar los últimos preparativos para la Pascua, debemos ser conscientes de que nos podemos cruzar con una persona que está sufriendo. Quizá ha perdido a un ser querido o no tiene medios para poder cenar en la Noche Buena. Necesita, al menos, que le dediquemos una señal de afecto, una mirada. Una estrella aparece en el firmamento que se mueve lentamente para posarse en la casa de cada uno de nosotros. Alegraos, un Niño nos ha nacido. Nos trae la paz, escuchadlo. Es Navidad.

lunes, 21 de diciembre de 2015

20D: AL DÍA SIGUIENTE

Ha pasado la jornada electoral y la imagen que queda de España es multicolor. No es signo de alegría sino de serenidad, aunque sea impostada, ante los retos que se nos presentan. Entrar en el análisis de los motivos que han llevado a millones de españoles a cambiar su voto, aun en contra de sus propios intereses, queda para más adelante. Han faltado en esta campaña propuestas realizables,  por encima de eslóganes que tanto servían para un roto que para un descosido. Ninguna oferta novedosa para afrontar los retos a los que nos enfrentamos. No es lícito y puede ir en contra de nuestros intereses, votar por despecho o venganza. Cuando la imagen que muestra no nos gusta, nunca será la solución romper el espejo. Votar en contra de puede llevarnos a cometer errores que deberemos lamentar, aunque agua pasada no mueve molino. El Partido Popular ha tenido en contra una campaña brutal e injusta en la que la primera víctima ha sido la verdad. La cuerda de presos, propia de tiempos medievales ha vuelto mezclando a justos e injustos. Los socialistas, sin decidirse a hacer esa renovación interna y de proyecto político que tanto piden para los demás, siguen hundiéndose en la mediocridad, pretendiendo un poder que los electores les han negado. Un solo diputado socialista en Navarra es una mala noticia para los navarros. Es necesario, en España, un partido socialdemócrata fuerte, capaz de hacer frente a las necesidades de una sociedad moderna y europea. El PSOE, con una dura crisis de liderazgo y dividido internamente, no ha sabido ocupar ese puesto. Ciudadanos quiere situarse en un centro imaginario, pero tendrá de decidirse. Podemos es un globo que se ha inflado demasiado. Ha recibido votos prestados que debe devolver. El falso dilema entre partidos nuevos y viejos nos ha llevado a levantar un partido revolucionario, propio de los tiempos de Lenin. Pasan del agipró callejero (agitación y propaganda) a un parlamento democrático. Aunque disfrazados de corderos, ya empiezan a asomar la patita. Suponen un riesgo muy serio. De verdad.

domingo, 13 de diciembre de 2015

LA IMPORTANCIA DEL VOTO

Dentro de unos días, los españoles vamos a ser llamados para depositar nuestra papeleta de voto en una urna. Nuestra decisión no puede ser fruto de un arrebato momentáneo, ni de un afán justiciero que no es el momento, ni debe ser nuestro cometido. Las diferentes candidaturas pretenden regalarnos el oído con lo que creen que queremos escuchar. Algunos, no pudiendo ganar la partida, pretenden cambiar las reglas de juego. En estos difíciles momentos, en los que tantas cosas dependen de nuestra decisión, no es la hora de eludir responsabilidades, no acudiendo a votar, depositando un sobre vacío (voto en blanco) o una papeleta rota o con tachaduras (voto nulo). No es la mejor decisión, pero es nuestro derecho. Si decidimos participar, debemos hacerlo conscientes de nuestra responsabilidad. La campaña electoral poco nos ha aclarado de lo que realmente queremos saber. Convertida en la feria de las vanidades, hemos visto un desfile de belleza con poco contenido. No debemos elegir al más guapo, ni al que mejor habla, aunque tenga pocas cosas que decir; tampoco a quien parece estar en un zoco persa donde todo se compra y se vende hasta la dignidad. El Partido Popular es el partido del pueblo, que conoce bien nuestras necesidades y aspiraciones. Es una apuesta segura. Quedan muchas cosas por hacer y los ciudadanos son lo más importante. El PSOE ha hecho una mala campaña. Es una mala noticia. Partidos emergentes como Podemos (riesgo alto) o Ciudadanos (riesgo medio-bajo) tienen el inconveniente de dispersar el voto sin beneficio para nadie. Al elegir la papeleta no nos debemos fijar solo en el emblema del partido, sino también en los nombres de los candidatos que nos deben decir qué quieren hacer con nuestro voto y porqué debemos darles nuestra confianza. El día 20, todos a las urnas. Es nuestro derecho y nuestro deber.

domingo, 22 de noviembre de 2015

JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

Hoy celebramos, con gran solemnidad, la festividad de Jesucristo, Rey del Universo. Así finaliza el Año litúrgico. Un rey que lleva, en la cabeza, una corona de espinas y una caña por cetro. Así nos lo muestra San Juan en el evangelio de hoy. El diálogo de Jesús con Pilatos es una muestra de inteligencia. No necesita un gran ejército, ni una guardia que le proteja. Sí, es Rey, pero su reino no es de este mundo, donde dominaba, entonces y también en la actualidad, el pecado, la violencia, el engaño. Su mensaje de paz y amor moverá los corazones de muchos que le siguen con esperanza. Hasta entonces, no habían oído palabras como las que decía el maestro porque la verdad estaba con Él. El camino hacia la Jerusalén celestial aparece, para nosotros, lleno de dificultades. Peregrinos, contamos con Jesús que como un pastor que cuida amorosamente sus ovejas, así nos lleva por el camino más adecuado. Con la ayuda del Espíritu Santo, tenemos la importante misión de transformar esta sociedad. Queremos alcanzar un mundo mejor y más justo, por medio de la oración y la gracia que recibimos en los sacramentos. Vayamos juntos al encuentro con el Señor, para escuchar su llamada a la santidad y así, al final, podamos convertirnos en miembros del Reino de Dios.

sábado, 14 de noviembre de 2015

CON PROFUNDO DOLOR

Cuando, esta mañana, he conectado la radio para conocer los estrenos de cine de la semana, he escuchado la terrible noticia del asesinato, en París, de más de cien personas a quienes habían quitado la vida en nombre de Alá, el misericordioso. No podía entenderlo. La sensación que queda es de dolor e impotencia. Soy cristiano. Sigo a Cristo, Dios hecho hombre, que pasó por la vida haciendo el bien y dio su vida, en un supremo holocausto, por todos nosotros. Es una blasfemia invocar el santo nombre de Dios, mientras se asesina a personas indefensas. ¿Qué puedo hacer, como cristiano comprometido, en estos momentos de dolor y rabia contenida? Difícil respuesta. A estas alturas de mi vida, mi principal dedicación es ser testigo del Evangelio, denunciar las injusticias y violaciones de los derechos humanos que se producen a nuestro lado. El primer derecho, sin el cual los demás no tienen sentido, es el derecho a la vida. No hay nada que pueda justificar privar de la existencia a cualquiera de nuestros semejantes. Nuestro rechazo al terrorismo debe ser firme, sin dejar ninguna duda. En el pasado siglo, hace ya varias décadas, tuve la premonición de que, en el futuro, la principal amenaza para nuestra seguridad ya no iba a ser el comunismo sino que podría proceder de los países musulmanes. Temo que se esté cumpliendo. Árabes, judíos y cristianos compartimos un mismo Dios, aunque le pongamos un nombre distinto: Alá, Yahveh, Dios. También un mismo patriarca: Abraham. Es el momento de elevar juntos nuestras oraciones por la paz y el entendimiento entre todos.

domingo, 25 de octubre de 2015

TIEMPOS DE DIFICULTADES

El tiempo pasa, aunque no nos demos cuenta. No podemos negar una realidad que cada cual ve desde su particular punto de vista. En demasiadas ocasiones somos injustos y nos equivocamos en nuestro juicio. Es cierto que tenemos que ser exigentes en defensa de nuestros derechos y cumplidores de nuestras obligaciones. Para exigir antes hay que dar. La responsabilidad que tenemos de nuestros actos nos debe servir para medir sus consecuencias. Disueltas las Cortes Generales, los políticos nos ofrecen su mercancía, a veces averiada, en una España convertida en un zoco árabe, un gran mercado donde todo se compra y se vende hasta el honor. Al enemigo ni agua. Debemos desterrar esta equivocada idea. En una acepción noble de la palabra política no hay enemigos; solo rivales y proyectos distintos. El Partido Popular cuando llegó al Gobierno se encontró una España arruinada, a merced de las tempestades. La tarea que había que realizar para enderezar esa situación era ciclópea. Mariano Rajoy no es un hombre guapo, ni tiene una palabra cautivadora, pero ha sido un buen gestor. Los españoles hemos recuperado un lugar en la historia, que habíamos perdido en manos de los socialistas. Todo lo logrado puede perderse. La palabra cambio que nos cautivó hace tantos años ahora se utiliza para fines perversos. Es de sabios ver lo que haya sido acertado, para conservarlo y mejorarlo si es preciso. Nuestras propuestas deben estar al servicio del bien común y de la búsqueda de soluciones a nuevos problemas. Cada época tiene sus propios retos. Es cierto, tenemos dificultades. Ahora, debemos mirar al frente y otorgar o negar nuestra confianza. No estamos en una pasarela de moda, buscando al más guapo ni tratamos de encontrar al mejor orador que nos pueda engañar con sus palabras. Va a ser una decisión difícil. Qué decir de Pedro Sánchez que ofrece un mensaje caduco, que incluye violaciones de nuestros derechos como ciudadanos y eliminación de nuestras libertades, volviendo a hechos pasados que debemos recordar, sí, pero para que no vuelvan a ocurrir. A Albert Rivera hay que decirle que no basta una cara bonita y palabras huecas. Tiene mucho que aprender. Pablo Iglesias no tiene sitio ni aunque le ayude Diógenes con su candil. Su mercancía está averiada y los españoles jugamos en otra liga.