No voy a relatar, en estos momentos, la extraordinaria labor social que realiza la Iglesia Católica al servicio de los ciudadanos en los terrenos educativo y asistencial. Cáritas parroquial es el primer lugar al que hemos acudido en momentos de necesidad. Es un parapeto en los momentos de crisis. Para realizar su abnegada labor, necesita la Iglesia no sólo nuestro apoyo y oración sino también recursos económicos. En estos momentos, nos pide un pequeño gesto. Al realizar la declaración de la renta podemos marcar una X en la casilla correspondiente a la Iglesia Católica, que es compatible con la elección de la casilla de fines sociales. No pagarás más, ni te devolverán menos. Hace un cuarto de siglo que entró en funcionamiento este sistema de asignación tributaria, de forma que no fuera un nuevo tributo para el contribuyente y se respetara el derecho a la libertad religiosa, con todas sus consecuencias. Un pequeño porcentaje de su cuota tributaria será destinada a los fines que elijas, uno o cada uno de los dos. Un pequeño gesto que tiene un gran valor. Gracias por tu elección.
Jesús María Úriz





