domingo, 11 de enero de 2009

El paro, una tragedia nacional


Año nuevo, problemas viejos

Al comenzar el año, podemos observar que continúan los mismos problemas que teníamos el año anterior: el paro, el terrorismo, conflictos internacionales y la crisis económica y financiera que sacude al mundo. En España, el Gobierno da preocupantes muestras de incapacidad. Más de tres millones de parados no es sólo una cifra estadística, sino millones de tragedias personales. Seres humanos sin futuro, con sus esperanzas truncadas y dificultades para sobrevivir. 
Es necesario preguntarse qué podemos hacer. Esta es, principalmente, una crisis de confianza. Presos de la incertidumbre, queremos confiar en el futuro, pero este Gobierno no da soluciones, aumenta los problemas. Mientras vemos aeropuertos, carreteras colapsadas por la nieve, miles de personas que no pueden desplazarse, se anuncia el destino de gigantescas cantidades de recursos económicos para las autonomías, que no se sabe si algún día llegaran a los indefensos ciudadanos. Hay que ser exigentes y pedir medidas rápidas y eficientes para afrontar las necesidades más apremiantes. Tenemos derecho a la esperanza.

PARRAFO FINAL

El problema que tenemos con el Plan E del Gobierno es que los planes A, B, C, D no han funcionado. Es necesario tomar medidas urgentes para los problemas más apremiantes. Hay millones de personas que lo están pasando verdaderamente mal. También son necesarias medidas de reforma del mercado laboral, del tejido productivo. Hay que mejorar la productividad. El aumento del ahorro es una buena noticia, pero en estos momentos es un síntoma de la incertidumbre que padecemos. Habrá que tomar medidas impopulares, que tendrán resitencia sindical, pero si las realiza tendrá todo nuestro apoyo. Gánese nuestra confianza, Sr. Rodríguez Zapatero. Lo deseamos y se lo pedimos.

Jesús María Úriz

2 comentarios:

Pablo dijo...

Enhorabuena Jesús Maria por varias razones. En primer lugar por tu blog que, como dices, aporta tu granito de arena a la sociedad y en segundo lugar por demostrar que las nuevas tecnologías no entienden de edades ni situaciones, sino de mentes inquietas y con ganas de aprender y transmitir.

Un saludo

Jesús María Uriz dijo...

Amigo, gracias por tu aliento. Dentro de mis escasas posibilidades, sigo dispuesto a poner todo mi esfuerzo por mejorar esta sociedad en la que me ha tocado vivir. Todos somos necesarios. A lo largo de la historia, grandes obras fueron fruto de muchos pequeños esfuerzos.
Gracias.