Ha pasado la jornada electoral y la imagen que queda de España es multicolor. No es signo de alegría sino de serenidad, aunque sea impostada, ante los retos que se nos presentan. Entrar en el análisis de los motivos que han llevado a millones de españoles a cambiar su voto, aun en contra de sus propios intereses, queda para más adelante. Han faltado en esta campaña propuestas realizables, por encima de eslóganes que tanto servían para un roto que para un descosido. Ninguna oferta novedosa para afrontar los retos a los que nos enfrentamos. No es lícito y puede ir en contra de nuestros intereses, votar por despecho o venganza. Cuando la imagen que muestra no nos gusta, nunca será la solución romper el espejo. Votar en contra de puede llevarnos a cometer errores que deberemos lamentar, aunque agua pasada no mueve molino. El Partido Popular ha tenido en contra una campaña brutal e injusta en la que la primera víctima ha sido la verdad. La cuerda de presos, propia de tiempos medievales ha vuelto mezclando a justos e injustos. Los socialistas, sin decidirse a hacer esa renovación interna y de proyecto político que tanto piden para los demás, siguen hundiéndose en la mediocridad, pretendiendo un poder que los electores les han negado. Un solo diputado socialista en Navarra es una mala noticia para los navarros. Es necesario, en España, un partido socialdemócrata fuerte, capaz de hacer frente a las necesidades de una sociedad moderna y europea. El PSOE, con una dura crisis de liderazgo y dividido internamente, no ha sabido ocupar ese puesto. Ciudadanos quiere situarse en un centro imaginario, pero tendrá de decidirse. Podemos es un globo que se ha inflado demasiado. Ha recibido votos prestados que debe devolver. El falso dilema entre partidos nuevos y viejos nos ha llevado a levantar un partido revolucionario, propio de los tiempos de Lenin. Pasan del agipró callejero (agitación y propaganda) a un parlamento democrático. Aunque disfrazados de corderos, ya empiezan a asomar la patita. Suponen un riesgo muy serio. De verdad.
Este blog tiene el propósito de ser un cauce para la defensa de los derechos humanos, la denuncia de las injusticias, proponer soluciones que pudiera conocer y ayudar a quien lo necesite, en la medida de mis posibilidades.
lunes, 21 de diciembre de 2015
domingo, 13 de diciembre de 2015
LA IMPORTANCIA DEL VOTO
Dentro de unos días, los españoles vamos a ser llamados para depositar nuestra papeleta de voto en una urna. Nuestra decisión no puede ser fruto de un arrebato momentáneo, ni de un afán justiciero que no es el momento, ni debe ser nuestro cometido. Las diferentes candidaturas pretenden regalarnos el oído con lo que creen que queremos escuchar. Algunos, no pudiendo ganar la partida, pretenden cambiar las reglas de juego. En estos difíciles momentos, en los que tantas cosas dependen de nuestra decisión, no es la hora de eludir responsabilidades, no acudiendo a votar, depositando un sobre vacío (voto en blanco) o una papeleta rota o con tachaduras (voto nulo). No es la mejor decisión, pero es nuestro derecho. Si decidimos participar, debemos hacerlo conscientes de nuestra responsabilidad. La campaña electoral poco nos ha aclarado de lo que realmente queremos saber. Convertida en la feria de las vanidades, hemos visto un desfile de belleza con poco contenido. No debemos elegir al más guapo, ni al que mejor habla, aunque tenga pocas cosas que decir; tampoco a quien parece estar en un zoco persa donde todo se compra y se vende hasta la dignidad. El Partido Popular es el partido del pueblo, que conoce bien nuestras necesidades y aspiraciones. Es una apuesta segura. Quedan muchas cosas por hacer y los ciudadanos son lo más importante. El PSOE ha hecho una mala campaña. Es una mala noticia. Partidos emergentes como Podemos (riesgo alto) o Ciudadanos (riesgo medio-bajo) tienen el inconveniente de dispersar el voto sin beneficio para nadie. Al elegir la papeleta no nos debemos fijar solo en el emblema del partido, sino también en los nombres de los candidatos que nos deben decir qué quieren hacer con nuestro voto y porqué debemos darles nuestra confianza. El día 20, todos a las urnas. Es nuestro derecho y nuestro deber.
domingo, 22 de noviembre de 2015
JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO
Hoy celebramos, con gran solemnidad, la festividad de Jesucristo, Rey del Universo. Así finaliza el Año litúrgico. Un rey que lleva, en la cabeza, una corona de espinas y una caña por cetro. Así nos lo muestra San Juan en el evangelio de hoy. El diálogo de Jesús con Pilatos es una muestra de inteligencia. No necesita un gran ejército, ni una guardia que le proteja. Sí, es Rey, pero su reino no es de este mundo, donde dominaba, entonces y también en la actualidad, el pecado, la violencia, el engaño. Su mensaje de paz y amor moverá los corazones de muchos que le siguen con esperanza. Hasta entonces, no habían oído palabras como las que decía el maestro porque la verdad estaba con Él. El camino hacia la Jerusalén celestial aparece, para nosotros, lleno de dificultades. Peregrinos, contamos con Jesús que como un pastor que cuida amorosamente sus ovejas, así nos lleva por el camino más adecuado. Con la ayuda del Espíritu Santo, tenemos la importante misión de transformar esta sociedad. Queremos alcanzar un mundo mejor y más justo, por medio de la oración y la gracia que recibimos en los sacramentos. Vayamos juntos al encuentro con el Señor, para escuchar su llamada a la santidad y así, al final, podamos convertirnos en miembros del Reino de Dios.
sábado, 14 de noviembre de 2015
CON PROFUNDO DOLOR
Cuando, esta mañana, he conectado la radio para conocer los estrenos de cine de la semana, he escuchado la terrible noticia del asesinato, en París, de más de cien personas a quienes habían quitado la vida en nombre de Alá, el misericordioso. No podía entenderlo. La sensación que queda es de dolor e impotencia. Soy cristiano. Sigo a Cristo, Dios hecho hombre, que pasó por la vida haciendo el bien y dio su vida, en un supremo holocausto, por todos nosotros. Es una blasfemia invocar el santo nombre de Dios, mientras se asesina a personas indefensas. ¿Qué puedo hacer, como cristiano comprometido, en estos momentos de dolor y rabia contenida? Difícil respuesta. A estas alturas de mi vida, mi principal dedicación es ser testigo del Evangelio, denunciar las injusticias y violaciones de los derechos humanos que se producen a nuestro lado. El primer derecho, sin el cual los demás no tienen sentido, es el derecho a la vida. No hay nada que pueda justificar privar de la existencia a cualquiera de nuestros semejantes. Nuestro rechazo al terrorismo debe ser firme, sin dejar ninguna duda. En el pasado siglo, hace ya varias décadas, tuve la premonición de que, en el futuro, la principal amenaza para nuestra seguridad ya no iba a ser el comunismo sino que podría proceder de los países musulmanes. Temo que se esté cumpliendo. Árabes, judíos y cristianos compartimos un mismo Dios, aunque le pongamos un nombre distinto: Alá, Yahveh, Dios. También un mismo patriarca: Abraham. Es el momento de elevar juntos nuestras oraciones por la paz y el entendimiento entre todos.
domingo, 25 de octubre de 2015
TIEMPOS DE DIFICULTADES
El tiempo pasa, aunque no nos demos cuenta. No podemos negar una realidad que cada cual ve desde su particular punto de vista. En demasiadas ocasiones somos injustos y nos equivocamos en nuestro juicio. Es cierto que tenemos que ser exigentes en defensa de nuestros derechos y cumplidores de nuestras obligaciones. Para exigir antes hay que dar. La responsabilidad que tenemos de nuestros actos nos debe servir para medir sus consecuencias. Disueltas las Cortes Generales, los políticos nos ofrecen su mercancía, a veces averiada, en una España convertida en un zoco árabe, un gran mercado donde todo se compra y se vende hasta el honor. Al enemigo ni agua. Debemos desterrar esta equivocada idea. En una acepción noble de la palabra política no hay enemigos; solo rivales y proyectos distintos. El Partido Popular cuando llegó al Gobierno se encontró una España arruinada, a merced de las tempestades. La tarea que había que realizar para enderezar esa situación era ciclópea. Mariano Rajoy no es un hombre guapo, ni tiene una palabra cautivadora, pero ha sido un buen gestor. Los españoles hemos recuperado un lugar en la historia, que habíamos perdido en manos de los socialistas. Todo lo logrado puede perderse. La palabra cambio que nos cautivó hace tantos años ahora se utiliza para fines perversos. Es de sabios ver lo que haya sido acertado, para conservarlo y mejorarlo si es preciso. Nuestras propuestas deben estar al servicio del bien común y de la búsqueda de soluciones a nuevos problemas. Cada época tiene sus propios retos. Es cierto, tenemos dificultades. Ahora, debemos mirar al frente y otorgar o negar nuestra confianza. No estamos en una pasarela de moda, buscando al más guapo ni tratamos de encontrar al mejor orador que nos pueda engañar con sus palabras. Va a ser una decisión difícil. Qué decir de Pedro Sánchez que ofrece un mensaje caduco, que incluye violaciones de nuestros derechos como ciudadanos y eliminación de nuestras libertades, volviendo a hechos pasados que debemos recordar, sí, pero para que no vuelvan a ocurrir. A Albert Rivera hay que decirle que no basta una cara bonita y palabras huecas. Tiene mucho que aprender. Pablo Iglesias no tiene sitio ni aunque le ayude Diógenes con su candil. Su mercancía está averiada y los españoles jugamos en otra liga.
domingo, 13 de septiembre de 2015
GOLPE DE ESTADO EN CATALUÑA
La convivencia entre las personas, en paz y concordia, está basada en la aceptación de una serie de reglas y principios. El imperio de la ley es absolutamente necesario. De lo contrario, seríamos peores que los animales en la selva, que se guían por un instinto de autoprotección y supervivencia. El pueblo de Cataluña está dividido por culpa de unos políticos irresponsables, en dos partes irreconciliables. Por un lado, Artur Mas, cazado en su propia trampa, está a merced de los secesionistas, que sin ningún sonrojo, ya hablan de una república catalana. Juguete roto, se esconde tratando de eludir su responsabilidad por la pésima gestión de los asuntos propios de la república. Tienen a su disposición todos los medios públicos de comunicación de Cataluña y la complicidad de los privados, como altavoz de sus propuestas. Los defensores de la democracia en Cataluña aparecen divididos y no se expresan con la claridad y contundencia que sería necesaria. Están en clara inferioridad de medios frente a los secesionistas. Qué queda de aquellos que, hace no tantos años, pedían libertad y estatuto de autonomía. Ya no hay libertad en Cataluña y el Estatut ha cargado a todos de cadenas. En estas elecciones, nadie habla del futuro que nos espera. La proclamación de independencia no es un bálsamo milagroso que cure todos los males. Todo lo contrario. Es un golpe de estado contra la Constitución y el Estatuto de autonomía. Ante este acto ilegítimo, el Gobierno (español, por supuesto), debe tomar todas las medidas necesarias para restaurar la legalidad y la integridad territorial. Los edificios e instalaciones más sensibles deben ser protegidos a toda costa. En los organismos internacionales, están los estados así reconocidos. Si se separa, Cataluña no solamente quedaría fuera de la Unión Europea sino también de Naciones Unidas y todos sus organismos. Ésta es la dura realidad que ocultan los secesionistas. Quien diga lo contrario. miente.
domingo, 30 de agosto de 2015
UN HOMBRE DE PALABRA
Una de las características más importantes de los seres vivos es la posibilidad que tienen de comunicarse. Los seres humanos podemos hacerlo de forma oral y escrita. El lenguaje es el medio de comunicación de los seres inteligentes y lo utilizamos principalmente para expresar sentimientos e ideas. Nuestra sociedad debe apoyarse en el ejercicio del derecho a una información veraz y un conocimiento puntual de los hechos que nos pueden afectar. Pocas veces es posible. Una buena formación moral es necesaria. En nuestros pueblos, se valoraba mucho que dijeran de nuestro vecino o conocido que era un hombre (o mujer) de palabra. En los intercambios comerciales no era necesario un documento escrito. Un apretón de manos y la palabra era suficiente. Los tiempos cambian y no siempre para bien. En la actualidad, sentimos que el fraude, el engaño que se produce con frecuencia, ha erosionado nuestra confianza en personas e instituciones. Esa desconfianza nos paraliza y no siempre está justificada. Naturalmente, debemos dar ejemplo con nuestra propia sinceridad. No apresurarnos en el juicio, ni sacar conclusiones precipitadas es adecuado consejo. Una buena formación moral es necesaria. La capacidad de discernimiento entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, además de una completa información de los hechos y circunstancias nos pueden llevar a un juicio más acertado. Los ciudadanos no podemos quedarnos atrapados por las pequeñas anécdotas de cada día. Miremos al futuro con esperanza. Cuando llegue la hora de la siega, será el momento de separar el trigo de la cizaña. Mientras tanto, la vida nos ofrece muchas posibilidades. Nuestra opinión bien formada puede ser mucho más importante que la de quienes tanto salen en la tele, la radio o en los periódicos. Palabra.
lunes, 24 de agosto de 2015
NUESTRO PAN DE CADA DÍA
Las principales necesidades que tenemos los seres humanos son la comida, el vestido y un techo bajo el que guarecernos. Pertenezco a aquella generación que, en su infancia, pasó muchas privaciones. El plato único al día, ayuno obligado por la necesidad, era para muchos de nosotros una realidad cotidiana. Los años pasaron y la sociedad fue evolucionando. España vivió una gran transformación, con avances sociales que es justo reconocer. No solo debemos alimentar nuestros cuerpos, sino también nuestro espíritu. Tenemos que tener capacidad de discernimiento para poder distinguir el bien y el mal y esforzarnos en la búsqueda del bien común. Entre nosotros, viven personas con las que quizá nos cruzamos por la calle y tienen hambre y sed de justicia. Sus demandas merecen ser escuchadas. Cada día tiene sus propias inquietudes. Los diferentes medios informativos, en su afán de aumentar el número de seguidores, en ocasiones, dan demasiado espacio a hechos y opiniones que no lo merecen. Cada cual debe procurar formar su opinión basándose en sus propias experiencias y el conocimiento que va teniendo de la realidad. El apoyo a quien lo merezca y la crítica cuando así convenga, deben ser el pan nuestro de cada día en defensa de nuestros legítimos intereses. No debemos prestar más atención a quien más grite, hable mejor o sea más guapo. Todo esto es accidental y pasajero. Nuestra opinión, en ocasiones, es silenciada y secuestrada por políticos y creadores de opinión, que tienen intereses muy distintos a los nuestros. No quiero terminar dejando una sensación de pesimismo. Con esfuerzo y colaboración, podremos conseguir que el mundo sea un poco mejor.
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