Hoy es un día muy importante en el calendario litúrgico. Celebramos, con gran solemnidad, la festividad de la Ascensión del Señor a los Cielos. Después de su resurrección, Jesús se apareció a sus discípulos en numerosas ocasiones y les dio las últimas instrucciones para la importante misión que les encomendaba. Debían instaurar el Reino de Dios en el mundo: un reino de paz y justicia. Una vez recibido el Espíritu Santo, se les abrió el entendimiento y se repartieron por el mundo, dando testimonio de su fe en Cristo resucitado con gran valor y decisión. No miréis al Cielo. Jesús ha vuelto al Padre, como había anunciado e intercede por nosotros. Nos prepara un lugar a su lado junto a los bienaventurados. Veinte siglos después de aquel hecho histórico fundamental para los creyentes, es necesario que sigamos la misión que nos ha encomendado de realizar una transformación de esta sociedad donde hay tanto dolor y tantas injusticias. Volverá al final de los tiempos como lo había anunciado. No es momento de dudas y vacilaciones. Salgamos a las plazas y calles con un mensaje de esperanza. Es la hora de la conversión, del cambio profundo, de destruir estructuras caducas y ofrecer un mundo nuevo basado en el amor, la comprensión y la justicia. No tengáis miedo. Abrid puertas y ventanas. Que este mensaje de renovación interior y exterior pueda llegar a todos. Ésta es nuestra fe y éste mi testimonio. Que Dios os bendiga. Amén.
Este blog tiene el propósito de ser un cauce para la defensa de los derechos humanos, la denuncia de las injusticias, proponer soluciones que pudiera conocer y ayudar a quien lo necesite, en la medida de mis posibilidades.
domingo, 12 de mayo de 2013
domingo, 5 de mayo de 2013
EL PACTO
Hay palabras de nuestro rico idioma de las que nuestros políticos abusan tanto que pierden su auténtico significado. Así, durante bastante tiempo, hemos escuchado pedir consenso por unas minorías, huérfanas de propuestas novedosas, que necesitan ocupar un titular o un minuto de gloria en radio o televisión. Ahora parece que, como un nuevo bálsamo de Fierabrás, nos piden un pacto como solución a todos nuestros males. Por estas tierras, bien conocemos la necesidad y conveniencia de pactos para aunar voluntades y reducir diferencias. El elevado número de personas sin trabajo en España es un grave problema para todos que no encuentra la rápida solución que todos deseamos. La actual situación del mercado laboral es debida a errores cometidos en tiempos pasados y un cúmulo de circunstancias exteriores e interiores que no hemos sabido controlar. Es cierto. España se está desangrando y se extiende la idea de un pacto entre partidos políticos, sindicatos y empresarios. Son demasiados intereses, tantas veces opuestos, para conciliarlos en un objetivo común. Levantar España de la postración en la que se encuentra. Nos tienen que convencer de que, a pesar de algunos comportamientos miserables, tenemos futuro. Los políticos, con sus enfrentamientos cainitas, no pueden seguir secuestrando nuestra voluntad y robándonos nuestra esperanza. Ahora jubilado, más de una vez he escrito que los parados queremos trabajo, no subsidios. El subsidio de desempleo consume una enorme cantidad de recursos económicos que podrían ser dedicados a políticas activas de empleo cuya eficacia garantice el Estado. Los empresarios son necesarios y no son nuestros enemigos. Un pacto no puede garantizarnos la solución de nuestros problemas, pero puede evitar perdidas de tiempo en enfrentamientos inútiles. Es necesario abrirnos a la sociedad donde las personas viven y mueren y tenemos derecho a dejar una sociedad más justa y abierta, sin distinción de raza, credo o ideas políticas. Todos somos necesarios. No entro en detalle de posibles soluciones. Queda para posteriores artículos. Gracias a esa multitud de lectores, de tantos países, que me honran con su confianza. Muchas gracias a todos.
domingo, 21 de abril de 2013
ESPAÑA, DIVIDIDA
En el úlltimo siglo, España ha pasado momentos difíciles, situaciones de enfrentamientos que nos llevaron a una guerra entre hermanos tan sangrienta como inútil. España vivió los mejores momentos de su Historia cuando supo tener objetivos comunes. Allí estaban castellanos y navarros, vascos y aragoneses, que acudían a la llamada. Ahora, en medio de una gigantesca crisis económica, social y política que estamos padeciendo, mezquinos intereses aparecen sacando lo peor de personas a quienes compatriotas nuestros han dado su confianza. No es momento de duelos a garrotazos ni de fusilamientos al amanecer. La falta de liderazgo y de propuestas innovadoras está reduciendo el apoyo al Partido Socialista exObrero exEspañol y al Partido Popular. No es buena noticia la subida de grupos antisistema o que, a falta de mejor mensaje, se apuntan a lo que sea obviando el interés general de los ciudadanos. El retorno de la sopa de letras que tuvimos en la Transición es una mala noticia. El PSOE, amortizado Rubalcaba, que ha tenido un monumental fracaso a la hora de realizar una oposición constructiva y eficaz, es un nido de avispas donde pueden llegar los enfrentamientos personales más descarnados. El Partido Popular recibió el mandato electoral de levantar un país sumido en la ruina no sólo, ni principalmente, económica sino también moral. Demasiados titubeos y dudas para tomar algunas decisiones necesarias, aunque dolorosas, que no han sabido explicar. Es absolutamente necesario que volvamos a confiar en las instituciones democráticas y en las personas que las encarnan. Queremos saber quienes somos y a donde vamos. Necesitamos unos objetivos comunes que todos podamos compartir. Que nadie sea discriminado por ser rojo, azul o blanco ni perseguido por hablar nuestro idioma común. Es momento de superar divisiones y de aportar soluciones. Es la hora de la verdad.
domingo, 31 de marzo de 2013
CRISTO HA RESUCITADO
Sí,
Cristo ha resucitado. La resurrección de Cristo es un hecho fundamental en la
historia y un misterio de fe. La losa removida, el sepulcro vacío, son signos
que en un primer momento no hemos entendido. "¿Por qué buscáis entre los
muertos a quien ha resucitado?" Estas palabras tienen un gran impacto
entre quienes las escuchan en aquel momento y también para nosotros, en la
actualidad, casi veinte siglos después. Después de la resurrección, Jesús se
apareció en varias ocasiones a los apóstoles. Con esta festividad que se celebra con gran solemnidad,
el Año litúrgico llega a su momento más importante. En la Iglesia se enciende
el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y permanecerá
encendido hasta el día de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo. Así
encontramos la clave de la esperanza de los cristianos. Jesús vive y está junto
a nosotros. ¿Qué podemos temer? San Pablo nos dice: "Si Cristo no hubiera
resucitado, vana sería nuestra fe" (I Corintios, 15,14). Jesús venció a la
muerte y al pecado. Nos dio una nueva oportunidad y la confianza en nuestra
propia resurrección. La fe que profesamos adquiere pleno sentido. Nuestro
testimonio es verdadero. Este es un día de profunda alegría que no podemos
ocultar. No más caras tristes. Seamos la luz que ilumine este mundo sumido en
las tinieblas. Es la Pascua del Señor. Esta es nuestra fe y éste mi
testimonio.
viernes, 29 de marzo de 2013
VIERNES SANTO: UNA SUPREMA LECCION DE AMOR
Dios nos amó hasta el extremo de
darnos a su propio Hijo, que se entregó hasta la muerte por nosotros y muerte
de cruz. Una vez acabada la última cena con su madre y sus discípulos, se
retira a orar al huerto de Getsemaní. Le acompañan sus amigos más fieles, que
se verán vencidos por el sueño. Son momentos terribles. Jesús es Dios, pero
también un hombre que sufre dolor y angustia. Dicen que sudó sangre. Son
sentimientos encontrados. ¿Dónde estaba yo en aquella noche triste? Por mis
pecados, un hombre inocente va a morir. Tras ser prendido, traicionado por
Judas, uno de los suyos, inicia un largo trayecto en aquella larga madrugada.
Treinta siclos de plata, el coste de un esclavo, fue el precio acordado por la
traición. De Anás a Caifás, de Herodes a Pilatos, Jesús es llevado por las
calles de Jerusalén. Le siguen de lejos, su madre y otras mujeres. Es la marcha
de las viudas. Los conspiradores no están tranquilos. Quieren su muerte, pero
no la responsabilidad de tan terrible crimen. Será Pilatos, el procurador
romano quien tomará la postrera decisión. No quiere hacerlo, pero prima la
razón de Estado. Mandará que lo azoten, pero eso no será suficiente para esa
turba hábilmente manejada por escribas y fariseos. Quizá algunos de nosotros
estábamos entre quienes gritaban "¡¡Crucifícale.
Crucifícale!!". Pilatos es un hombre mediocre incapaz de dominar la
situación. Ya su esposa le había avisado de que tuviera cuidado, pero no
escucha. La plebe sigue gritando y Jesús es entregado para ser crucificado.
Tres veces caerá al suelo bajo el peso del madero de la cruz y nuestra
ingratitud. Tres postes esperan en la cumbre del Calvario la llegada de los
condenados. Dimas y Gestas compartirán el atroz suplicio. Perdón, Señor,
perdón. Te he negado, he vivido como si no existieras, he olvidado mis
compromisos. Por mis pecados mueres y lo haces perdonando. Qué suprema lección
que no entendemos, preocupados por cosas mundanas. Todavía estoy conmocionado
tras escuchar tus últimas palabras en la Cruz. Cristo ha muerto. Resucitará como
lo había anunciado. Esta es nuestra fe y
éste mi compromiso.
jueves, 28 de marzo de 2013
EN EL DIA DE JUEVES SANTO
El Jueves Santo es un día muy importante dentro de las celebraciones de Semana Santa. Recordamos la institución de la Eucaristía en el día del amor fraterno y día también del sacerdocio ministerial. Jesús, que ya conocía lo que iba a pasar, se reúne para celebrar la cena de Pascua con sus discípulos. Es el supremo acto de amor. Con esta celebración damos comienzo al Triduo Pascual que nos introducirá en el gran misterio de la Pasión y Muerte de Cristo. Por nuestros pecados, un hombre inocente será torturado y víctima de un juez inicuo, condenado a muerte y muerte de cruz. De una manera inesperada, Jesús se despojó de su manto, se ciñó una toalla, cogió una jofaina y se puso a lavar los pies de los apóstoles. Hoy, en numerosos lugares, lo veremos realizar esta humilde tarea. Aparecerá con un rostro distinto, pero es el mismo Cristo que nos besa los pies y demuestra su amor y entrega a cada uno de nosotros. ¿Realmente somos capaces de vivir en comunidad, comulgar con nuestros hermanos? Demasiadas veces, nobles sentimientos no pueden aparecer en una sociedad injusta incapaz de amar, comprender y respetar. No digas que comulgas con Cristo si no amas a tus hermanos. Un recuerdo muy especial a los sacerdotes, cuya meritoria labor en situaciones muchas veces difíciles, no tiene el necesario reconocimiento social. Amigo, aunque estés de vacaciones, te pido que te detengas un momento a reflexionar sobre estas ideas que humidemente acabo de exponer. Si te pueden ser de alguna utilidad me sentiré reconocido. Esta es nuestra fe y éste mi testimonio.
domingo, 24 de marzo de 2013
DOMINGO DE RAMOS
Hoy comienza la Semana Santa con
la festividad del Domingo de Ramos. Recordamos la entrada triunfal de Jesús en
Jerusalén. Acude para celebrar la Pascua con sus discípulos. Un numeroso grupo
de personas le aclama con gritos de "Hosanna". Allí estoy mezclado
entre ellos. Es un día de fuertes contrastes en la liturgia. De esta forma, se
entrecruzan las dos tradiciones litúrgicas que han dado origen a esta
celebración: la alegre, multitudinaria, festiva liturgia de la iglesia madre de
la ciudad santa, que se convierte en mimesis, imitación de lo que Jesús hizo en
Jerusalén, y la austera memoria -anamnesis- de la Pasión que marcaba la
liturgia de Roma. Jerusalén y Roma, juntas en nuestras celebraciones.
Escuchamos, con silencio y recogimiento, la lectura de la Pasión, un terrible
drama que, sucedido hace casi dos mil años, nos sigue conmoviendo de generación
en generación. Quizá algunos de los que le aclamaban, pocos días después
pedirán su muerte, fruto de la mayor injusticia. Jerusalén, desde el siglo IV,
celebra la llegada de Jesús con una procesión multitudinaria. Gustó tanto a los
peregrinos que Occidente tiene, en esta procesión, uno de los más bellos
momentos de la Semana Santa. Así tenemos la esperanza de tener entre nosotros
de forma clara y abierta, a aquél que viene en nombre del Señor. Es el amor de
Dios que se manifiesta entre nosotros. Esta es nuestra fe y éste mi compromiso.
jueves, 14 de marzo de 2013
UN PAPA COMPROMETIDO CON EL PUEBLO
Muchas veces hemos escuchado y conocemos por propia experiencia, que la providencia de Dios nos proporciona el Papa más apropiado en cada momento. La impresión que tenemos tras escuchar sus primeras palabras es muy positiva. Argentino, de padres emigrantes italianos, se muestra como un gran comunicador que conoce muy bien nuestros problemas e inquietudes. Su cercanía, siguiendo el ejemplo de Cristo, a los más pobres es una extraordinaria lección para todos nosotros. Un reto importante que le espera es la nueva evangelización. Un proyecto importante en una sociedad que bajo la crisis económica y social que padecemos esconde una evidente crisis de valores evangélicos. El alejamiento de Dios y sus mandatos nos ha dejado una sensación de vacío y desamparo. Somos como ovejas sin pastor acechadas por lobos en un mundo hostil. El Papa Francisco tiene todo nuestro apoyo y confianza para una apuesta decidida por quienes, en tantos lugares del mundo, necesitan fe y esperanza. Como jesuita conoce bien a nuestros compatriotas Ignacio de Loyola y Francisco de Javier que participaron en el grupo inicial de fundadores de la Compañía de Jesús. El cardenal Berdoglio es el primer Papa de América Latina, el continente donde vive la mayoría de los católicos que esperan su palabra y su consejo. El nuevo pontífice debe seguir desarrollando el Concilio Vaticano II y potenciar el ecumenismo. Las vocaciones para el sacerdocio y la participación de los laicos en la vida de la Iglesia son otros temas pendientes. Elevemos nuestras oraciones al Señor y a la Virgen para que el Espíritu ilumine al nuevo Papa en su importante ministerio.
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